De cara a la reforma electoral, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), fijo postura y advirtió que cuesta menos “una democracia cara que una dictadura gratuita”.
Acusó que bajo el falso discurso de la “austeridad”, el narcogobierno de Morena quiere abaratar la democracia. “Esa lógica es engañosa y profundamente peligrosa”.
Apuntó que la experiencia internacional demuestra que los países que recortaron sus instituciones electorales en nombre del ahorro —como Hungría, Nicaragua o Venezuela— terminaron pagando con autoritarismo, captura del Estado y pérdida de libertades.
México no debe repetir ese camino
“Morena ha buscado sistemáticamente destruir la democracia y, con ello, ha facilitado la penetración de los cárteles del crimen organizado en la política”.
Con esta reforma, que también contempla la reducción del financiamiento público a partidos políticos, formalizarían lo que ya ocurre: que los cárteles del crimen organizado hagan política, infiltren partidos, pongan candidaturas y financien campañas electorales, como lo han hecho durante los últimos siete años, porque de eso se trata el verdadero pacto criminal de Morena.
Seguirá denunciando que Morena quiere destruir la democracia.
Por ello, el PRI adelantó que seguiremos denunciando a nivel nacional e internacional que “el narcopartido Morena intenta destruir la democracia mexicana”.
Agregó que la reforma también ataca la representatividad del Congreso de la Unión. Al modificar las reglas de representación, Morena busca sobrerrepresentarse, borrar a las minorías políticas y construir un Legislativo dócil y de un solo color.
“Un Congreso así dejará de reflejar la diversidad del país y se convertirá en una oficialía de partes del Ejecutivo, eliminando contrapesos esenciales para la democracia”.
La “Ley Maduro”
Denunció que la farsa de la reforma electoral que impulsa Morena es la “Ley Maduro” como en Venezuela. Una mentira vil para instaurar una narcodictadura, terrorista y comunista en México.
Frente a esta amenaza a la sociedad civil, llamó a las organizaciones sociales y a los partidos políticos es indispensable que defendamos la autonomía del INE, la competencia electoral y el pluralismo en el Congreso.
“El narcopartido de Morena pretende rediseñar las reglas electorales para reducir la competencia, asfixiar a la oposición y consolidar una mayoría artificial.
Sin un árbitro independiente, las elecciones dejarán de ser una contienda democrática y se convertirán en una simulación”, concluyó.












