Por Rita Magaña Torres
Morena en el Senado rechazó el contenido del libro “Ni venganza ni perdón” del exconsejero jurídico de la Presidencia, Julio Scherer, en cambio el PAN exigió investigaciones por la presunta comisión de delitos graves.
Al respecto, la senadora de Morena, Guadalupe Chavira, calificó la obra como un acto “irresponsable” y acusó a Scherer de faltar a la verdad con el único objetivo de “confundir y especular”, tras su salida del gobierno federal.
“Me parece que Julio Scherer está faltando a la verdad. Es un acto irresponsable que busca confundir alrededor de una salida que todos sabíamos que tenía que ser por su desempeño”, destacó.
Chavira indicó que el exfuncionario actuó con resentimiento y ego personal, al considerar que esperaba un reconocimiento mayor por su paso por la administración federal.
Aseguró que su desempeño como consejero jurídico fue deficiente, por eso dejó el cargo.
“Quienes hemos conocido a Julio Scherer sabemos que tiene un ego inmenso y que pensaba que tenía los hilos del poder. Pudo haber contribuido, pero no lo hizo bien”, señaló.
La senadora de Morena precisó que la publicación del libro representa una traición no sólo a personas específicas, sino al proyecto político de la llamada Cuarta Transformación.
“Es una traición al movimiento. Si decía que estaba a favor de la transformación del país, le quedó grande su contribución en la historia de este país”, subrayó.
Chavira emplazó a Julio Scherer a acudir al Senado y a la Fiscalía para presentar pruebas de sus señalamientos.
“Si Julio Scherer tiene pruebas, que venga al Senado y las demuestre. Que haga las denuncias respectivas. Es abogado y sabe cómo hacerlo”, afirmó.
Consideró que lo difundido hasta ahora carece de sustento y lo descalificó como “novela barata” y mera especulación, al señalar que incluso la Fiscalía General de la República no puede abrir investigaciones únicamente con base en un libro sin elementos probatorios.
En contraparte, el coordinador del PAN, Ricardo Anaya, expresó que las acusaciones plasmadas por Scherer son de tal gravedad que obligan a las autoridades a iniciar investigaciones, independientemente de que el autor presente o no denuncias formales.
“Mucho de lo que él está señalando implica la comisión de delitos que se persiguen de oficio. Las autoridades están obligadas a abrir carpetas de investigación”, afirmó.
Anaya subrayó que las acusaciones sobre presunto financiamiento de campañas de Morena con recursos del crimen organizado configuran delitos graves previstos en el Código Penal Federal y que ameritan prisión.
“Es de la máxima gravedad lo que está diciendo. Asegura que dinero del crimen organizado se usó para financiar campañas de Morena de personas que hoy ocupan cargos relevantes”, advirtió.
El senador panista explicó que, al tratarse de delitos perseguibles de oficio, el simple conocimiento de los hechos obliga legalmente al Estado a investigar, sin que sea necesaria una denuncia formal del propio Scherer.
Anaya precisó que la falta de investigación podría interpretarse como una confirmación de presuntos vínculos entre Morena y el crimen organizado.
“Si no se abre una investigación, quedará confirmado que estos vínculos van más allá del financiamiento y que existe una complicidad que hace imposible que el gobierno quiera investigar”, afirmó.
Citó como ejemplo el caso del alcalde de Tequila, Jalisco, para sostener que ya existen antecedentes comprobados de nexos entre autoridades de Morena y organizaciones criminales.















