La Secretaría de Economía (SE) y la Entidad Mexicana de Acreditación (ema) subrayaron la importancia de las normas de la Organización Internacional de Normalización como eje para elevar la calidad, la competitividad y la confianza en los mercados. El posicionamiento se dio en un encuentro convocado por la ema y la Asociación Civil Mujeres del Sistema de Infraestructura de la Calidad (MUSICA).
Andrea Solano Rendón, titular de la Unidad de Normatividad, Competitividad y Competencia de la SE, afirmó que ISO funge como referente global en materia de normalización, a partir de la articulación de comités, subcomités y grupos de trabajo que consensúan estándares internacionales. En ese marco, destacó la función del Comité de Evaluación de la Conformidad (CASCO), responsable de emitir lineamientos que respaldan la certificación, inspección, verificación, ensayos y acreditación.
“Desde la Secretaría de Economía se reconoce que la infraestructura de la calidad representa un pilar fundamental para impulsar la innovación, proteger a las personas consumidoras y consolidar mercados más confiables”, dijo. También remarcó la participación de las mujeres en este ámbito, al considerarlas clave para un sistema más equitativo e incluyente.
Cristina Draghici, directora de Evaluación de la Conformidad y Asuntos del Consumidor en ISO, precisó que el organismo, de carácter no gubernamental y sin fines de lucro, agrupa a 175 entidades nacionales de normalización. Informó que el portafolio supera las 26 mil normas y que cada año se suman alrededor de mil 500 nuevas disposiciones en sectores como minería, salud y medio ambiente.
“El tiempo promedio de elaboración de una norma es de 2.5 años. La meta consiste en responder con oportunidad a cada sector: procesos más ágiles en tecnologías de la información y periodos más amplios en áreas como dispositivos médicos, donde el consenso exige mayor análisis. Estas normas respaldan la calidad, fortalecen la confianza, reducen riesgos y sirven como referencia para las autoridades regulatorias”, señaló.
Raúl Tornel y Cruz, presidente de la ema, sostuvo que los estándares internacionales de ISO permiten que “los productos que utilizamos, los servicios que recibimos y los procesos industriales y organizacionales en los que confiamos” ofrezcan seguridad, comparabilidad y sostenibilidad. Recordó que la infraestructura de la calidad descansa en la normalización, la metrología, la evaluación de la conformidad y la acreditación, elementos interdependientes que sostienen la confianza pública. Con sede en Ginebra, Suiza, ISO establece criterios comunes para calidad, seguridad, eficiencia y compatibilidad en bienes y servicios a escala global.















