Una denuncia contra la empresa Paga Todo abrió un proceso de revisión sobre el uso de recursos y la seguridad tecnológica en el Fideicomiso de Bienestar Educativo de la Ciudad de México (FIBIEN), encargado de operar programas como Mi Beca para Empezar y el apoyo para útiles y uniformes escolares.
El señalamiento pone bajo escrutinio el sistema de dispersión de recursos, que funciona mediante tarjetas de banda magnética. Este mecanismo se considera susceptible a clonación y carece de certificaciones internacionales en materia de protección de datos financieros y control antisoborno, lo que genera inquietudes sobre la resguardo de la información de los beneficiarios.
A ello se suma el funcionamiento de la aplicación móvil Obtén Más, que solo permite consultar el saldo disponible. La plataforma no incluye un registro de movimientos, lo que dificulta el seguimiento de los recursos y limita la capacidad de verificación por parte de los usuarios.
Las observaciones también alcanzan al modelo cerrado del sistema de pagos, que obliga a realizar compras a través de canales específicos. Esta condición reduce la interoperabilidad con otras plataformas financieras y restringe las opciones de uso de los apoyos.
La auditoría solicitada contempla revisar la relación entre los montos transferidos a la empresa, estimados en cerca de 35 millones de pesos mensuales, y el padrón real de beneficiarios.
De acuerdo con el recurso presentado, la revisión busca asegurar la correcta asignación de los recursos públicos y verificar que el esquema operativo cumpla con estándares adecuados para programas sociales de gran escala, en particular ante la posibilidad de ampliar su alcance a la totalidad de los apoyos administrados por el fideicomiso.
El resultado del análisis institucional podría derivar en ajustes en la operación de programas como Mi Beca para Empezar, así como en una definición sobre la permanencia o ampliación del papel de la empresa en la dispersión de recursos dirigidos a estudiantes y familias de la capital.












