La ex embajadora de México en Reino Unido, Josefa González-Blanco Ortiz-Mena, denunció una presunta red de corrupción y desvío de fondos públicos en el que estarían involucrados diversos diplomáticos y que habría sido ignorada por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y su entonces titular, Juan Ramón de la Fuente.
De acuerdo con Aristegui Noticias, en febrero de 2026, la diplomática presentó un Acta Administrativa de Entrega-Recepción y un informe de incidencias en los que expone una serie de presuntas irregularidades financieras, administrativas y operativas atribuidas principalmente a la ex Agregada Administrativa del Servicio Exterior Mexicano, Érika Pardo Rodríguez.
Josefa González-Blanco fungió como embajadora en Reino Unido desde marzo de 2021 hasta el 26 de enero de 2026, cuando fue reemplazada por el exfiscal general de la república, Alejandro Gertz Manero.
Según su propio informe, la exembajadora presentó sus primeras denuncias ante las autoridades de la Secretaría de Relaciones Exteriores en diciembre de 2024, por lo que solicitó una auditoría al Órgano Interno de Control mediante un correo electrónico el 15 de enero de 2025, petición que fue reiterada mediante otro correo el 21 de enero del mismo año.
En el acta de entrega recepción de la Embajada en Londres, la ex diplomática dio su versión sobre los señalamientos que se dieron en su contra en el tramo final de su encargo.
De acuerdo con el informe entregado por Josefa González-Blanco a la Cancillería, en la Embajada de Londres se detectó un presunto esquema de simulación de contratos para el desvío de recursos públicos mediante una empresa “fantasma” de limpieza denominada “Easy Steps Cleaning Service LTD”.
El documento detalla que el contrato original con esta entidad fue firmado en enero de 2021 por la entonces Encargada de Negocios, Aureny Aguirre O. Sunza. La exembajadora afirma que los pagos destinados a esta empresa, que ascendieron a un aproximado de £140,950 libras esterlinas (alrededor de 4 millones de pesos), fueron transferidos mediante el uso de códigos bancarios que correspondían a cuentas personales a nombre de Érika Pardo Rodríguez y de su hija.
“La funcionaria habría simulado, en uno de los casos identificados, pagos por servicios de limpieza a una empresa fantasma, canalizando aproximadamente cuatro millones de pesos a múltiples cuentas personales a su nombre y el de su hija, mediante un contrato inicial con la supuesta empresa firmado por la entonces encargada de negocios, la embajadora Aureny Aguire O. Sunza”, afirma el informe de la exdiplomática.
El informe detalla que al simular una transferencia a los datos bancarios que aparecían impresos en las facturas de cobro y colocar como nombre de beneficiario “Easy Steps LTD.” o sus variaciones, el sistema bancario arrojaba una alerta de seguridad indicando que el nombre de beneficiario no coincidía. Sin embargo, al introducir el código y número de cuenta, pero ingresando como nombre de beneficiario el de Érika Pardo Rodríguez, el sistema del banco validaba la información.













