Rosa María Rubio Zepeda fue ratificada como heredera universal de Carlos de Jesús Aguirre Gómez, exdueño de Grupo Radio Centro, luego de que el pasado 27 de marzo de 2026 los tribunales de la Ciudad de México dictaran una sentencia definitiva que puso fin a seis años de litigio sucesorio. En la resolución se desestimaron, por segunda ocasión, los intentos de sus hijos del primer matrimonio, Juan Carlos, Alejandra y Sofía Aguirre Corcuera, por impugnar la voluntad de su padre.
El 31 de marzo, apenas cuatro días después de la sentencia, Rubio Zepeda fue detenida en Miami, Florida, por motivos migratorios. Fuentes indican que existe una orden de aprehensión por secuestro agravado emitida en diciembre de 2024 por un juez de control de la Ciudad de México, lo que ha sido relacionado con el contexto del fallo judicial.
Según la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, la viuda “privó de su libertad” al empresario durante nueve años con el fin de forzar cambios en su testamento. Sin embargo, documentos financieros y registros fotográficos obtenidos por este medio señalan que la convivencia social y el flujo de recursos del empresario no se interrumpieron durante ese periodo.
Durante septiembre de 2017, mientras Aguirre Gómez se encontraba en rehabilitación por un derrame en Chicago, se registraron cargos en su tarjeta Centurion realizados por Juan Carlos y Alejandra Aguirre Corcuera. Estos registros corresponden al mismo periodo en que la fiscalía ubica el supuesto aislamiento del empresario.
Transacciones en establecimientos como Nordstrom, Sephora y diversos restaurantes de Chicago aparecen en los estados de cuenta de American Express vinculados a las extensiones utilizadas por los denunciantes. Estos movimientos financieros coinciden con el periodo señalado por la fiscalía.
A la par, existen evidencias fotográficas que documentan la presencia de los hijos del empresario en centros médicos como Shirley Ryan Rehabilitation Lab y Cleveland Clinic durante 2017. Las imágenes también registran actividades recreativas realizadas por ellos en la ciudad de Chicago en esas mismas fechas.
En noviembre de 2018, una fotografía muestra al empresario conviviendo con sus hijas y nietas durante una visita familiar. Además, la carpeta incluye la declaración ministerial de Sofía Aguirre Corcuera, quien aseguró haber visto a su padre “sano y bien de salud” el 12 de septiembre de 2020, un día antes de su fallecimiento.
Las transferencias bancarias realizadas por Aguirre Gómez para cubrir gastos personales y médicos de sus hijos forman parte de los elementos presentados por la defensa. Estos se suman al testimonio para contrastar la acusación de privación ilegal de la libertad.
El acta de defunción de Carlos de Jesús Aguirre Gómez descarta versiones de un presunto homicidio y confirma que el fallecimiento se debió a causas naturales. El documento establece que fue consecuencia de un infarto agudo al miocardio no traumático, derivado de cáncer de pulmón y una cardiopatía valvular de siete años de evolución.
En diciembre de 2020, tres meses después del fallecimiento del empresario, se presentó la denuncia por secuestro agravado, coincidiendo con la apertura del proceso sucesorio. Este momento se da tras hacerse pública la designación de Rubio Zepeda como heredera universal.
De acuerdo con la defensa, la ejecución de la orden de aprehensión en Estados Unidos pocos días después de la sentencia coincide con la disputa patrimonial entre las partes. Los abogados sostienen que el expediente penal se basa principalmente en testimonios de herederos con interés económico directo.
La ausencia de solicitudes de rescate, amenazas o privación en lugares clandestinos es señalada como un elemento clave. En este contexto, se indica que el uso de la vía federal responde a una estrategia de extorsión procesal que traslada al ámbito penal una disputa previamente resuelta por la vía civil.














