Más de 548.3 millones de pesos destinará el Estado de México a la fabricación de placas vehiculares y tarjetas de circulación tras adjudicar el contrato a Placas y Señalamientos Mexicanos, empresa que ha enfrentado señalamientos en distintos estados por problemas relacionados con el deterioro de matrículas.
La adjudicación se concretó dentro de la licitación pública LPNP-028-2026, procedimiento en el que la empresa resultó favorecida después de que la única propuesta económica más baja fuera eliminada durante la fase de evaluación técnica.
El proceso fue precedido por la licitación LPNP-015-2026, desarrollada en marzo y posteriormente declarada desierta. Tras ello, se publicaron nuevas bases que incorporaron cambios importantes en los requisitos técnicos y en los mecanismos de seguridad exigidos para placas y tarjetas de circulación.
Con la convocatoria difundida el 26 de mayo, los participantes dispusieron de menos de cuatro días naturales para desarrollar muestras físicas con un nuevo diseño institucional e integrar mecanismos tecnológicos de validación para los documentos vehiculares.
Especialistas consultados consideraron que algunos requisitos, particularmente aquellos relacionados con aplicaciones móviles para autenticar documentos mediante herramientas digitales, eran difíciles de cumplir en un periodo tan corto, generando dudas sobre las condiciones de competencia del procedimiento.
El dictamen de adjudicación señala que Formas Inteligentes, S.A. de C.V. presentó la propuesta económica más baja, por 540.9 millones de pesos. Sin embargo, la empresa fue descalificada debido a observaciones técnicas vinculadas con la operación de su aplicación de realidad aumentada y la lectura de códigos de seguridad incorporados en sus muestras.
Con la exclusión de la oferta más económica, Placas y Señalamientos Mexicanos quedó como la única empresa elegible. Incluso antes de la adjudicación definitiva, la autoridad detectó que una de sus partidas superaba ligeramente el precio de referencia, motivo por el que la compañía ajustó su propuesta durante la etapa de contraoferta.
Finalmente, la oferta aprobada contempló 457.8 millones de pesos para la fabricación de placas y calcomanías y 90.4 millones para servicios de preimpresión y laminado de tarjetas plásticas, alcanzando un monto superior a los 548.3 millones de pesos, cifra mayor a la presentada por la empresa descalificada.
La decisión vuelve a poner atención sobre los antecedentes de la firma, vinculada en reportes periodísticos con inconformidades por placas deterioradas en estados como Veracruz, Puebla, Tamaulipas, Hidalgo, Sonora y Querétaro. Aunque en algunos de esos casos se implementaron programas de reposición sin consecuencias administrativas, organismos de supervisión deberán vigilar la calidad de los materiales que se entreguen durante la vigencia del contrato, la cual concluirá el 31 de diciembre de 2026.





