La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA) reportó la entrega de mil 897 millones 173 mil 896 pesos a 31 mil 767 productoras y productores de maíz blanco y amarillo en ocho estados del país, como parte de los incentivos a la comercialización de granos.
El apoyo benefició a agricultores de Campeche, Chihuahua, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Querétaro, Tamaulipas y Tlaxcala, y corresponde a la comercialización de dos millones 498 mil 437 toneladas de maíz de los ciclos Primavera-Verano y Otoño-Invierno 2025. La medida se enmarca en la instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de simplificar las reglas operativas y reducir requisitos, con el propósito de facilitar el acceso a los recursos públicos.
Guanajuato concentró el mayor número de beneficiarios, con 12 mil 77 productores que recibieron 580 millones 137 mil 136 pesos. Le siguió Jalisco, con ocho mil 265 agricultores y un monto de 497 millones 645 mil 649 pesos, mientras que Michoacán registró siete mil 752 beneficiarios, con apoyos por 374 millones 873 mil 005 pesos. En Chihuahua, mil 254 productores accedieron a 298 millones 976 mil 011 pesos para maíz amarillo del ciclo Otoño-Invierno 2025.
En Campeche, mil 856 beneficiarios obtuvieron 108 millones 342 mil 634 pesos; en Querétaro, 343 productores recibieron 20 millones 639 mil 884 pesos; en Tlaxcala, 169 agricultores accedieron a 10 millones 772 mil 388 pesos; y en Tamaulipas, 51 beneficiarios obtuvieron 5 millones 752 mil 305 pesos.
La dependencia también informó sobre la dispersión de recursos para otros cultivos. En el caso del trigo, se asignaron mil 890 millones 764 mil 189 pesos a siete mil 697 productores por un volumen de 495 mil 265 toneladas. Para el arroz, el apoyo alcanzó 235 millones 109 mil 747 pesos en beneficio de mil 248 productores, por 91 mil 183 toneladas.
De manera adicional, el Gobierno de México estableció un acuerdo con productores de maíz blanco en Sinaloa para la comercialización de la cosecha prevista entre abril y mayo. El esquema fija una base de 65 dólares por tonelada y contempla la compra de hasta 3.5 millones de toneladas por parte de la industria harinera, almidonera y pecuaria.
Con esta política, el gobierno federal busca agilizar la entrega de apoyos, asegurar la venta directa de las cosechas sin intermediarios y ofrecer mayor certidumbre en los ingresos del sector agrícola, además de avanzar en el ordenamiento del mercado del maíz y el fortalecimiento de la soberanía alimentaria.











