El Gobierno de Ciudad Naucalpan, encabezado por Isaac Montoya, realizó una intervención integral en la Segunda Cerrada de Santa Úrsula, en la comunidad de San Lorenzo Totolinga, como parte del programa Huellas de la Transformación, con el objetivo de recuperar un espacio público marcado por un acto de maltrato animal que indignó a la ciudadanía.
El rescate de este andador tiene un significado especial, al tratarse del lugar donde, a finales de enero de 2026, el perrito comunitario “Lobito” fue víctima de una agresión. Con esta iniciativa, el Gobierno Municipal busca honrar su memoria, mejorar las condiciones del entorno y enviar un mensaje claro de rechazo a la violencia y respeto a los seres sintientes.
Los trabajos realizados incluyeron la colocación de 26 toneladas de asfalto, instalación de 18 luminarias nuevas, colocación de postes, balizamiento de guarniciones, labores de chaponeo, limpieza y barrido manual, el retiro de más de 7 toneladas de residuos, así como la rotulación de la calle y la intervención artística de un mural conmemorativo.
Como parte de esta transformación, el espacio será identificado como el “Callejón del Lobito”, promoviendo la memoria, el humanismo y la sana convivencia comunitaria a través de la mejora urbana y el arte.














