Empresas de autobuses en la Central del Norte, de la Ciudad de México, suspendieron sus corridas a distintos estados del País, derivado de los incidentes de violencia que se han registrado en distintas carreteras de la República Mexicana.
Las cancelaciones afectan principalmente rutas con destino al Bajío y a los estados de Michoacán, Nayarit y Colima, donde se reportan bloqueos carreteros y quema de vehículos atribuida a grupos criminales en las últimas horas de este domingo.
De acuerdo con testimonios de usuarios, la suspensión de salidas ocurrió de manera repentina tras difundirse alertas por los denominados “narcobloqueos”, lo que provocó saturación en andenes, filas extensas y falta de información clara para los viajeros.
Personas que tenían que abordar un autobús el día de hoy, están varados en la terminal de autobuses del norte de la CDMX, especialmente los que viajan a estados del Norte y Occidente del País.
Personal de taquillas confirmaron que desde la mañana de este domingo dejaron de vender boletos a Reynosa y Nuevo Laredo.
Además, en la línea Primera Plus, que tiene corridas a Guadalajara y Michoacán, aparece un mensaje en la pantalla que explica el cambio de rutas o atrasos en las salidas del servicio. En esta línea hay una aglomeración de pasajeros importante.
A lo largo de la terminal hay filas largas de gente esperando aclarar la situación de su viaje.
Hasta el momento, autoridades federales no han emitido un comunicado detallado sobre la reapertura de las vialidades ni sobre la duración estimada de las afectaciones, lo que mantiene a los pasajeros en un ambiente de confusión y tensión dentro de la terminal.
Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, fue detenido en Tapalpa, Jalisco, donde fue herido en un operativo con colaboración de Estados Unidos, y perdió la vida en camino a la Ciudad de México, confirmó la Secretaría de la Defensa Nacional.
Esto desató una oleada de violencia en el occidente del País, con más de 60 hechos violentos entre narcobloqueos, quema de vehículos, balaceras y ataques a tiendas de conveniencia que obligaron a reforzar operativos federales y estatales.
La reacción atribuida a células del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se concentró en un principio en Jalisco, pero después se extendió a entidades vecinas como Guanajuato y Michoacán.