La historia de Edna, una joven que carga cicatrices tras haber sido violentada de manera física y psicológica por sus exparejas, es el pilar mediante el cual la diputada local de Puebla, Graciela Palomares Ramírez, impulsa una reforma de ley para castigar a quienes organicen ataques cibernéticos.
Durante la presentación de la iniciativa de reforma, la legisladora morenista resaltó que miles de mujeres han sido obligadas al silencio, pero ahora son una voz que no se quiebra, que no se esconde y que no pide permiso para existir con dignidad.
“Ningún agresor tiene derecho a caminar impune después de violentar y desprestigiar a cualquier mujer, la violencia no puede normalizarse jamás”, expresó Palomares Ramírez desde la máxima tribuna del Congreso de Puebla.
Explicó que la reforma a la Ley para el Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, conocida como Ley Edna, fortalece la definición de violencia mediática para reconocer que los medios y plataformas pueden ser utilizados para promover estereotipos de odio, discriminación y campañas coordinadas de desprestigio.
Además, dijo, fortalece las medidas de protección inmediatas para que, cuando una mujer denuncie violencia digital o mediática, la autoridad no actúe tarde o a medias.
Acompañada de la conductora Edna Monroy y de varias legisladoras, Grace Palomares enfatizó que, durante años, la ley reconoció la violencia física y psicológica, pero dejó fuera una forma de violencia cada vez más común: la que utiliza la salud mental, real o supuesta, para invalidar, humillar y destruir la reputación de una mujer cuando denuncia o decide salir de una relación violenta”.
“Hoy la impunidad se enfrenta a la verdad, y el silencio se rompe con la fuerza de todas, alzando la voz en nombre de Edna y de todas las mujeres poblanas con una reforma necesaria y justa porque el daño no ocurre solo en casa, ocurre en la pantalla, en los medios, en el teléfono, en el centro de trabajo, en los pasillos, en la reputación”.
Se trata, abundó, de miles de mujeres que, además de vivir violencia en lo privado, han sido desacreditadas y silenciadas en lo público: en medios, redes sociales y espacios de trabajo.
La diputada morenista resaltó que este movimiento nace hoy en Puebla, pero no se quedará aquí, “desde esta tierra levantamos la voz para caminar hacia todo México, hasta que en cada rincón haya una mujer que ya no esté sola, una mujer que encuentre justicia, dignidad y palabra”.
Expuso que la iniciativa habrá de impulsarse también a nivel federal, porque ninguna mujer violentada debe volver a sentirse sin voz, y hasta que cada una pueda volver a vivir libre de miedo, este movimiento no se detendrá.












