Pese a un entorno marcado por la contracción de la demanda y la volatilidad del mercado internacional, la industria automotriz de vehículos pesados cerró 2025 con señales de resistencia y estabilidad. Al presentar el balance anual del sector, la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) destacó un repunte en indicadores clave hacia el cierre del año, particularmente en algunos segmentos, lo que refleja la capacidad de adaptación de la industria establecida en México y su compromiso con la inversión productiva.
El desempeño del sector durante 2025 estuvo condicionado por factores internos y externos. En el mercado nacional, la reducción de la demanda se combinó con un incremento en la importación de vehículos pesados usados procedentes de Estados Unidos, situación que presiona al mercado secundario, afecta a los transportistas y genera distorsiones para la industria formal. En el ámbito internacional, la volatilidad arancelaria influyó en la postergación de decisiones de compra por parte de las flotas, lo que impactó el ritmo de exportaciones y producción.
Si bien durante el año se concretó la actualización del Acuerdo Ambiental entre la Secretaría de Economía y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la ANPACT subrayó la necesidad de reforzar las medidas que frenen el ingreso de vehículos chatarra, al considerar que esta práctica debilita el clima de negocios y el horizonte de certidumbre jurídica para el sector.
En diciembre de 2025, las ventas al mayoreo de vehículos pesados sumaron 3,498 unidades, cifra que representó una caída de 62.7 por ciento respecto al mismo mes de 2024. En el acumulado enero-diciembre, este indicador alcanzó 30,673 unidades, lo que significó una reducción anual de 54.7 por ciento frente a las 67,704 unidades del año previo.
El mercado interno también mostró una contracción. Las ventas al menudeo registraron 3,306 unidades en diciembre, con una disminución anual de 39.27 por ciento. Al cierre del año, el volumen total ascendió a 39,833 unidades, 31.67 por ciento menos que en 2024.
No obstante, el análisis por segmentos reveló un comportamiento diferenciado. Los vehículos de carga Clase 2 y Clase 3 presentaron un ligero repunte respecto a noviembre. En el canal de mayoreo, el crecimiento acumulado pasó de 2.8 por ciento a 3.1 por ciento entre noviembre y diciembre, mientras que en menudeo avanzó de 24.9 por ciento a 26.4 por ciento, lo que evidenció una mayor actividad en los vehículos de menor tonelaje hacia el final del año.
En materia de producción, diciembre mantuvo la tendencia de ajuste observada durante 2025. Al cierre del ejercicio, la fabricación de vehículos pesados totalizó 138,954 unidades, una disminución anual de 34.8 por ciento frente a 2024, de acuerdo con cifras de la ANPACT.
El mercado externo también reflejó la desaceleración. Las exportaciones de vehículos pesados cerraron el año en 113,981 unidades, lo que implicó una baja de 28.6 por ciento en comparación con el acumulado del año anterior. El comportamiento de diciembre confirmó la menor demanda en los principales destinos internacionales.
“Ante los desafíos actuales, es necesario subrayar la importancia de reactivar el mercado interno, la inversión y fomentar un entorno regulatorio estable y con reglas claras, esenciales para el crecimiento sostenido del sector. En este contexto, la certidumbre jurídica es fundamental para atraer inversiones, y, por lo tanto, fortalecer la competitividad de la industria de vehículos pesados establecida en México”, expresó Rogelio Arzate, presidente ejecutivo de la ANPACT.
El directivo señaló que la industria mantendrá el diálogo con el gobierno federal y con las autoridades estatales que integran la Asociación Mexicana de Autoridades de Movilidad (AMAM). “La industria seguirá manteniendo un diálogo constructivo a favor de México con el gobierno federal, así como las autoridades estatales que forman parte de la Asociación Mexicana de Autoridades de Movilidad (AMAM). Continuaremos trabajando con el objetivo de tener una industria de vehículos pesados competitiva y que siga siendo líder a nivel mundial”, añadió.
En este contexto, los asociados de la ANPACT continuarán la coordinación con la Secretaría de Economía, encabezada por Marcelo Ebrard; con la SEMARNAT, a cargo de Alicia Bárcena; con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, dirigida por Jesús Antonio Esteva; y la Secretaría de Energía, liderada por Luz Elena González, con el objetivo de avanzar hacia una movilidad más eficiente, segura y alineada con criterios ambientales.
“ANPACT está lista para trabajar de forma estratégica y cercana con el Gobierno Federal y los actores clave para la revisión del T-MEC. Así también seguirá impulsando la descarbonización y la adopción de tecnologías limpias, sin comprometer la viabilidad económica de las empresas y la creación de empleos de calidad. Desde ANPACT reafirmamos nuestro compromiso con la defensa del libre comercio y la competitividad internacional; elementos esenciales para el dinamismo económico de México y América del Norte. La visión de largo plazo es clara: fortalecer la industria de vehículos pesadosy el autotransporte para contribuir al crecimiento económico y social del país, con un enfoque en la sostenibilidad y la innovación del sector”, concluyó Arzate.















