El sector de vehículos pesados en México, representado por la ANPACT, junto con organismos del autotransporte y la industria agrupados en CONCAMIN, expresó su respaldo al Programa de Atención Inmediata para la Protección a la Industria de Vehículos Pesados, presentado este 26 de marzo por la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
El anuncio, que también cuenta con el apoyo de asociaciones como AMDA, ANTP, CANACAR, CANAPAT y CONATRAM, se perfila como una medida clave para renovar la flota vehicular. El objetivo apunta a mejorar el desempeño ambiental, elevar la seguridad en carreteras y detonar empleo en uno de los pilares de la economía nacional.
“Programas como el anunciado hoy, envían una señal positiva para el sector industrial, al incentivar la renovación de la flota, fortalecer la cadena de proveeduría, alentar la producción de vehículos pesados producidos en México y facilitar el acceso al financiamiento”, señaló Alejandro Malagón.
Desde la industria, Rogelio Arzate sostuvo que el paquete de medidas abre la puerta a una modernización integral del parque vehicular y refuerza la competitividad del autotransporte. Recordó que este sector moviliza más del 80% de las mercancías en el país, además de trasladar a millones de personas.
Durante la presentación, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que “se trata de un programa muy importante que nos ayudará a reducir contaminantes y a mejorar las condiciones del autotransporte de carga, al tiempo que hace que se produzcan más vehículos en México y que se amplíe la cadena de producción, que es a lo que llamamos el Plan México”.
En la misma línea, el titular de Economía, Marcelo Ebrard, puntualizó: “el objetivo del programa es proteger el empleo y el ingreso de miles de familias mexicanas. Esta industria involucra alrededor de 200 mil personas. Necesitamos fortalecer las condiciones de seguridad a los conductores y peatones. Proteger a quienes están en las carreteras en todo el país. Tenemos que lograr reducir las emisiones, porque si no facilitamos que se renueven los vehículos tenemos tecnologías muy antiguas que contaminan más. Y finalmente, proteger a nuestra industria nacional frente a importación de vehículos usados, que no tienen las reglas que pedimos a la industria nacional; esto es piso parejo”.
El programa contempla una bolsa inicial de 2 mil millones de pesos dirigida a esquemas de depreciación acelerada para la compra de unidades nuevas fabricadas en México. A ello se suman recursos de financiamiento que buscan ampliar el acceso al crédito para transportistas. “Arrancamos con 2 mil millones de pesos directos, que es el paquete de deducibilidad y 250 millones de pesos de NAFIN que vamos a multiplicar, estimamos por 16. Es decir, llegar a más o menos a 4 mil millones. O sea, sumados son 6 mil millones de pesos para acelerar la renovación de la flota vehicular”, comentó Marcelo Ebrard.
Las organizaciones empresariales coincidieron en que la antigüedad promedio de la flota, cercana a los 19 años, exige una intervención inmediata. “Este anuncio representa una decisión estratégica en beneficio del país y sobre todo de las y los mexicanos. El autotransporte es columna vertebral de nuestra economía. De hecho, todas las industrias del país utilizan los vehículos pesados para mover bienes, suministros y personas. Por ello, modernizar la flota vehicular que tiene 19 años de antigüedad promedio, es una necesidad apremiante, afirmó Rogelio Arzate”.
En materia financiera, la industria subrayó la relevancia de fortalecer esquemas de garantías con apoyo de Nacional Financiera y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, encabezada por Jesús Esteva, con el fin de ampliar las oportunidades de inversión.
Otro de los ejes del programa radica en la regulación de precios estimados para vehículos usados importados desde Estados Unidos. La medida busca frenar prácticas de subvaluación que distorsionan el mercado nacional y afectan a pequeñas y medianas empresas del autotransporte, así como a la producción local.
En el frente de seguridad, las cámaras destacaron el avance en la Norma de Seguridad para vehículos pesados, cuyo desarrollo incorpora la participación del sector. Esta regulación apunta a elevar los estándares técnicos de las unidades que circulan en carreteras mexicanas.
“En México se producen vehículos con tecnología de punta, desde vehículos eléctricos, a gas natural, híbridos, en pruebas de celdas de hidrógeno, y última tecnología Euro VI a diésel, la que desde el punto de vista de medio ambiente contamina 90% menos que el promedio de la flota que es Euro III”, dijo Arzate.
Finalmente, los organismos empresariales reiteraron su disposición para trabajar con el gobierno federal en la implementación del programa. Subrayaron la necesidad de asegurar su continuidad y correcta ejecución para maximizar beneficios en la economía y en las condiciones de vida de la población.












