Luego de implementar un operativo de búsqueda y rescate, la Secretaría de Marina (Semar) confirmó este sábado el hallazgo de las embarcaciones tipo catamarán “Friendship” y “Tigermoth”, reportadas como desaparecidas en el Caribe, tras ser localizadas por una aeronave de la Armada de México a 80 millas náuticas al noroeste de La Habana, Cuba.
Bajo el Plan Marina, activado el pasado 26 de marzo tras perderse el contacto en altamar, la dependencia informó que mantiene comunicación vía radio con los tripulantes del convoy “Nuestra América”, al que pertenecen ambas embarcaciones. Luego del avistamiento por un avión de reconocimiento tipo Persuader, un buque de la institución naval se dirigió a la zona para brindar apoyo.
Aproximadamente 50 toneladas de bienes básicos conforman el cargamento de ayuda humanitaria que transportan los veleros, consistente en suministros médicos, alimentos, productos de higiene y paneles solares para la población cubana.
A bordo viajan activistas de diversas nacionalidades, incluyendo dos mujeres, seis hombres y un menor de tres años de edad, quienes partieron el pasado 20 de marzo de 2026 desde Isla Mujeres, Quintana Roo, tras un retraso inicial por condiciones meteorológicas adversas. Se esperaba su arribo entre los días 24 y 25 de marzo, antes de declararse la emergencia.
En un comunicado emitido el pasado 26 de marzo, la Semar detalló que la búsqueda incluyó coordinación internacional con los Centros Coordinadores de Salvamento Marítimo (MRCC) de Polonia, Francia, Cuba y Estados Unidos. También se alertó a los mandos navales de Isla Mujeres y Yucalpetén, con la movilización de estaciones de rescate ENSAR, mientras el despliegue tecnológico permitió analizar corrientes marinas y condiciones climáticas.
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló ayer que la operación de búsqueda se mantuvo vigente hasta recibir la confirmación oficial del hallazgo, e informó que un buque de la Marina ya había arribado previamente a Cuba con otra carga de apoyo. Precisó que el rastreo se inició tras la pérdida de comunicación con las embarcaciones.
Mediante el Plan Marina, la Semar, a cargo del almirante Raymundo Pedro Morales, reafirmó su compromiso con el resguardo de la vida humana en el mar.













