El otorgamiento de arresto domiciliario al imputado por el feminicidio de Maciel Alejandrina provocó inconformidad entre familiares, colectivas feministas y organizaciones civiles, que consideran la decisión como un revés en la búsqueda de justicia para víctimas de violencia de género.
La medida cautelar cambió tras un amparo concedido por la jueza Amarande Riojas, titular del Juzgado Décimo Quinto de Distrito en Materia Penal en la Ciudad de México. Con esa resolución, la juzgadora dejó sin efecto la prisión preventiva que mantenía al acusado en reclusión, lo que generó cuestionamientos, en parte por su identificación pública con posturas feministas.
A partir de ese fallo, un juez de control de la capital modificó la situación jurídica del imputado y determinó que permanezca en su domicilio durante todo el proceso penal. La medida contempla vigilancia permanente por parte de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC).
El caso se originó la madrugada del 18 de marzo de 2019, cuando Maciel Alejandrina sufrió una agresión dentro de la vivienda de su pareja. La víctima presentó múltiples contusiones, lesiones graves en distintas zonas del cuerpo, una herida en la garganta provocada con un gancho y un traumatismo craneoencefálico. Tras permanecer hospitalizada durante varias semanas, murió el 26 de abril de ese mismo año.
Familiares denunciaron que, después de la agresión, personas cercanas al presunto responsable ocultaron información, alteraron la escena de los hechos y proporcionaron datos falsos en el hospital, lo que dificultó que la hija de la víctima lograra ubicarla.
Austria, hija de Maciel, encabezó durante más de cuatro años la exigencia de justicia hasta lograr la detención del acusado en 2023. Desde entonces, el proceso penal registró retrasos que, de acuerdo con familiares y colectivas, han implicado revictimización para los hijos y allegados de la víctima.
La reciente determinación judicial elevó la preocupación entre organizaciones civiles y colectivos feministas, que advierten posibles riesgos tanto para las víctimas indirectas como para el desarrollo del proceso.
Para activistas y familiares, el caso de Maciel Alejandrina reabre la discusión sobre los criterios judiciales en delitos de alto impacto, en particular los relacionados con violencia de género, y mantiene vigente la exigencia de justicia sin retrocesos.













