No es una exageración ni una moda pasajera, tampoco es simple resistencia al cambio. Cada vez más trabajadores experimentan una sensación persistente de inquietud ante el avance tecnológico y la Inteligencia Artificial (IA): el temor de volverse irrelevantes, de no estar a la altura de las nuevas exigencias o, en el peor de los casos, de desaparecer del mercado laboral. A este fenómeno se le conoce como FOBO (Fear of Becoming Obsolete).
Muchos lo han vivido sin ponerle nombre, ocurrió cuando llegaron las computadoras, luego con la paquetería de Office, más tarde con el Zoom o WhatsApp. Hoy, el impacto es mayor con la irrupción de herramientas de IA como ChatGPT, Gemini, Canva o Copilot, capaces de automatizar tareas, generar contenidos, analizar información y optimizar procesos en cuestión de segundos.
La ansiedad laboral en la era de la Inteligencia Artificial
El FOBO describe el miedo a que la tecnología reemplace habilidades humanas y puestos de trabajo. No se trata solo de perder el empleo, sino de quedar rezagado frente a colegas o competidores que sí dominan las nuevas herramientas digitales.
De acuerdo con un estudio de la firma global de análisis y consultoría Gallup, el 22% de los trabajadores a nivel mundial experimenta FOBO ante el avance tecnológico y el aumento de competidores que utilizan con mayor facilidad las innovaciones digitales, colocándolos en una clara desventaja profesional.
La IA está transformando aceleradamente el mercado laboral. Hoy se demandan nuevas competencias, alfabetización digital constante y una mentalidad abierta al aprendizaje continuo. En este contexto, una mayor formación académica ya no garantiza la estabilidad laboral, pues la tecnología está redefiniendo procesos, roles e industrias completas.
Un miedo fundado, pero no inevitable
El FOBO no surge de la nada, la innovación tecnológica está provocando que ciertas ocupaciones se transformen o dejen de ser necesarias. Los chatbots y asistentes virtuales, por ejemplo, han comenzado a sustituir algunas tareas administrativas y de atención que antes realizaban secretarias o asistentes personales.
Sin embargo, más que una sustitución total, estamos ante una reconfiguración del trabajo. El verdadero riesgo no es la IA, sino no adaptarse a ella. La diferencia entre quedar fuera o seguir vigente radica en la capacidad de aprender, actualizarse y aprovechar la tecnología como aliada.
Capacitarse para no desaparecer
Según el Informe sobre Progreso Humano 2025 de ETS (Educational Testing Service), el 86% de los trabajadores mayores de 18 años considera que certificar sus habilidades mejora sus oportunidades laborales y su trayectoria profesional. Además, seis de cada 10 personas ya han desarrollado nuevas habilidades utilizando herramientas de IA.
En México, el mismo informe señala que seis de cada 10 empleados desearían contar con un coach de IA como beneficio laboral, lo que refleja una creciente conciencia sobre la necesidad de adquirir nuevas competencias que combinen lo tecnológico con lo humano.
No obstante, el costo emocional es alto. El 64% de los trabajadores mexicanos siente ansiedad por quedarse obsoleto en el mercado laboral, y el 54% afirma que con frecuencia pierde el sueño por esta preocupación. El FOBO ya no es solo un tema laboral, sino también de salud mental.
El impacto del FOBO en el bienestar
La acelerada transformación digital, la presión por mantenerse actualizado y la aparición constante de nuevas exigencias profesionales están generando consecuencias visibles: ansiedad, estrés, pérdida de sueño, falta de concentración, procrastinación y desgaste emocional. Ignorar este fenómeno puede afectar tanto la productividad como la calidad de vida de los trabajadores.
¿Cómo enfrentar el FOBO?
Para hacer frente a este miedo, The Adecco Group Institute recomienda:
• Mantener una mentalidad saludable y evitar el pensamiento negativo.
• Desarrollar resiliencia y adaptarse al uso de nuevas tecnologías.
• Capacitarse de manera continua para mantenerse actualizado.
• Reconocer que todo cambio representa una oportunidad de crecimiento.
• Identificar y potenciar las habilidades humanas que la IA no puede reemplazar, como la empatía, la escucha activa, el pensamiento crítico y la creatividad.
• Buscar apoyo profesional cuando la ansiedad se vuelve persistente.
Mirar al futuro sin miedo, pero con preparación
El FOBO no es pánico irracional; es una señal de alerta. En un mercado laboral cada vez más digitalizado, la clave no está en temerle a la tecnología, sino en aprender a convivir con ella. Prepararse, capacitarse e informarse ya no son opciones, sino condiciones indispensables para seguir siendo relevante.
No permitamos que la innovación nos desplace. Utilicemos la Inteligencia Artificial con consciencia y responsabilidad para desarrollar nuevas habilidades, fortalecer nuestras competencias y responder a las exigencias de un mundo laboral que ya cambió —y que seguirá cambiando.














