Por Rita Magaña Torres
La senadora del PRI, Paloma Sánchez Ramos, afirmó que el asesinato de Ricardo Mizael, de 15 años en Culiacán y el hallazgo de 5 fosas en Concordia confirman que la violencia en Sinaloa no se detiene, ya que la Narcoguerra supera los 520 días sin estrategia de contención.
La legisladora sinaloense advirtió que la violencia alcanza a todos, al recordar el asesinato del menor Ricardo Mizael, quien perdió la vida al salir a comprar leche para alimentar a su gato el miércoles por la mañana. “Hoy en Sinaloa los inocentes ponen su vida, mientras los culpables se olvidan”, expresó.
Subrayó que los hechos no son aislados. En la zona donde aparecieron los cuerpos de los mineros existen al menos cinco fosas clandestinas; versiones de habitantes y colectivos alertan sobre más sitios con más posibles víctimas.
Mencionó que las madres buscadoras y los colectivos de familiares de desaparecidos siguen a la espera de información y acceso a los sitios de búsqueda e identificación, sin información aún de avances ni claridad en las etapas de investigación pericial.
“Las madres buscadoras tienen derecho a estar presentes; ellas rascan al tierra para encontrar a los suyos porque las autoridades no buscan a los que la violencia nos arrebata”, enfatizó.
En un mensaje que difundió en sus redes sociales, Paloma Sánchez rechazó la versión oficial que atribuye la desaparición de los mineros a una supuesta confusión con integrantes de un grupo criminal.
Señaló denuncias de amenazas desde hace más de un año y exigencias de grupos delictivos para portar chalecos de determinado color como forma de identificación.
“Las autoridades tenían conocimiento del riesgo y no hicieron nada”, aseguró.
Afirmó que la Narcoguerra continúa ante la negativa del gobierno de enfrentar con firmeza a los grupos criminales. “Mientras el gobierno minimiza la crisis, en Sinaloa la guerra sigue al amparo de un gobierno cobarde que se niega a enfrentar la violencia”, concluyó.














