Por Rita Magaña Torres
El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado, Ignacio Mier Velazco, adelantó que el llamado “Plan B” impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum podría ser aprobado antes de Semana Santa, pero para el coordinador del PRI en el Senado, Manuel Añorve, la propuesta no es un ajuste administrativo, sino un intento por concentrar el poder político.
En entrevista, el coordinador de Morena señaló que la iniciativa será turnada a las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos para su análisis y dictaminación.
A pesar de que Morena y sus aliados del PT y PVEM manifestaron su respaldo al “Plan B”, Ignacio Mier reconoció que aún no se puede dar por garantizada la votación, ya que primero deben conocer a detalle el contenido final de la iniciativa.
Además, admitió que existen resistencias, como la del senador del Partido Verde, Luis Armando Melgar, con quien se buscará diálogo político para convencerlo, se va a hacer todo el trabajo de sensibilización sobre las bondades de la iniciativa, “una mayoría no puede aplastar un sistema estructurado por décadas”, por lo que confió en que se logrará el consenso necesario.
El coordinador de Morena explicó que tras la recepción del “Plan B” seguirá el trámite ordinario, lo que permitiría su eventual aprobación la próxima semana.
Indicó que el eje central de la reforma es profundizar la política de austeridad republicana mediante la reducción y ajuste de estructuras en gobiernos locales, particularmente en la integración de cabildos y órganos municipales.
Detalló que la propuesta busca establecer criterios para disminuir el número de regidores en función de la población de cada entidad, con el objetivo de hacer más “funcionales” los gobiernos y reducir el gasto público, manteniendo un mínimo de siete integrantes para garantizar la representación de minorías.
El legislador de Morena mencionó que esta iniciativa está vínculada con las primeras reformas impulsadas por el partido guinda en materia de salarios y austeridad, señalando que se trata de una continuidad del proyecto político que derivó incluso en modificaciones al artículo 127 constitucional.
Mier subrayó que el Senado no quedará al margen de esta lógica de austeridad, al señalar que debe existir una “simetría funcional” con la Cámara de Diputados y avanzar hacia un ejercicio más transparente y racional del presupuesto.
En su oportunidad, el coordinador del PRI en el Senado, Manuel Añorve, aseguró que la propuesta busca debilitar a las instituciones electorales, particularmente al Instituto Nacional Electoral, con el objetivo de controlar los comicios y favorecer al partido en el poder rumbo a 2027.
Expresó que aunque Morena cuenta con mayoría en congresos locales, la oposición buscará evidenciar los riesgos democráticos de la iniciativa.
Destacó que la propuesta busca desviar la atención de problemas económicos como inflación, deuda pública e incremento en combustibles, temas que generan inconformidad social de cara a las elecciones.
“No es el Plan B, es el plan Maduro. Es un traje a la medida, como en Venezuela, para apoderarse de la democracia electoral y decidir quién gana y quién pierde”, subrayó
En entrevista, Añorve centró su crítica en lo que considera el verdadero objetivo de la reforma: permitir ventajas indebidas a Morena en los próximos procesos electorales.
Señaló que el oficialismo buscaría reducir la representación proporcional en municipios, limitar contrapesos y facilitar la promoción anticipada de figuras políticas.
Acusó que el proyecto abriría la puerta para que la presidenta Claudia Sheinbaum aparezca en la boleta de 2027 o participe indirectamente en campañas con recursos públicos.
También relacionó esta estrategia con la figura de los llamados “coordinadores de la transformación”, que serían operadores políticos rumbo a la consolidación de un sistema de partido único.
El senador del PRI acusó que Morena ya avanzó en el control de otras instituciones, como la Suprema Corte de Justicia de la Nación, tras la reforma judicial, lo que elimina contrapesos clave.
Recordó que una reforma similar impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador fue frenada por la Corte, pero ahora el contexto institucional es distinto.
Añorve adelantó que el PRI votará en contra del “Plan B”, al considerar que, bajo el argumento de austeridad, se pretende debilitar al árbitro electoral y concentrar el poder político.
Añorve comparó el modelo que, a su juicio, impulsa Morena con el del ex presidente venezolano Nicolás Maduro, al advertir sobre una posible deriva autoritaria.
En tanto, el coordinador nacional de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, adelantó que su partido no acompañará ningún planteamiento de revocación de mandato dentro del “Plan B”, que podría generar inestabilidad política en el país.
En entrevista en el Senado, el dirigente emecista subrayó que su partido no fijará una postura definitiva hasta conocer el contenido formal de la iniciativa, al señalar que aún no cuentan con “la letra chiquita” del proyecto.
No obstante, marcó como línea roja: la revocación de mandato. Movimiento Ciudadano no va a buscar la revocación de mandato de la presidenta, porque es una mala idea adelantar esta discusión, que costó mucho que llegara la primera mujer a la Presidencia de la República en México.
“Sería un contrasentido intentar que hubiera una revocación de mandato para esa primera mujer presidenta, y que ya hemos visto ejemplos de cómo una revocación de mandato puede no solamente causar, tener consecuencias políticas de inestabilidad, como en el caso de Oaxaca.
“Sino que en estos tiempos en los que es tan turbulenta la relación con los Estados Unidos, la política internacional, los temas migratorios, los temas de libre comercio, la revisión del T-MEC, meter a México en una discusión de si va a seguir o no va a seguir la presidenta sería, desde nuestro punto de vista, jugar con fuego o jugar a los aprendices de brujo”, declaró.
Álvarez Máynez sostuvo que, tras la llegada de la primera mujer a la Presidencia, impulsar un mecanismo que ponga en duda su permanencia resultaría contradictorio, además de que existen antecedentes de inestabilidad política en ejercicios similares a nivel local.
Sin embargo, el dirigente de MC dejó abierta la posibilidad de construir acuerdos en otros componentes de la reforma, particularmente en lo relacionado con la reducción de privilegios y gastos en el sistema electoral.
Indicó que su partido ha impulsado propuestas para eliminar duplicidades, como en tribunales electorales locales, así como revisar gastos superfluos en estructuras legislativas, por lo que, si la iniciativa va en ese sentido, podrían acompañar cambios “sensatos”.













