La historia reciente de Acapulco está marcada por una sucesión de eventos extremos. En un lapso breve, el puerto enfrentó el huracán Otis, el huracán John y un sismo que afectaron de manera severa su infraestructura urbana, turística y social. Ninguna otra ciudad evaluada a nivel nacional vivió una devastación similar en tan corto tiempo.
Otis representó un golpe sin precedentes. Hoteles destruidos, servicios interrumpidos y miles de familias afectadas definieron un escenario crítico. Posteriormente, John y el sismo de inicios de año profundizaron los daños. Tres impactos históricos sobre la misma ciudad.
A pesar de ello, Acapulco se levantó. Desde el primer día, el gobierno municipal encabezado por Abelina López Rodríguez impulsó la reconstrucción, con respaldo de los tres órdenes de gobierno y con el esfuerzo de la población. Hoy, ese trabajo tiene resultados tangibles.
El turismo es uno de los indicadores más claros de esta recuperación. El puerto volvió a recibir eventos nacionales e internacionales y recuperó la confianza de las líneas de cruceros. En temporadas recientes, la ocupación hotelera alcanzó hasta 98.4 por ciento, con una derrama económica histórica.
Este repunte se dio aun cuando parte de la infraestructura hotelera permanecía inactiva tras Otis. Actualmente, más de 300 hoteles y 16 mil 500 habitaciones están en operación. En la última temporada vacacional, más de 500 mil turistas visitaron el puerto, confirmando que “en Acapulco se pasea con tranquilidad”.
Las cifras federales posicionan hoy a Acapulco como el destino turístico más visitado del país. La apertura de nuevas rutas aéreas, incluyendo Monterrey, Guadalajara, Tijuana, Querétaro y el próximo vuelo a Cancún, refuerza esta tendencia.
En seguridad, la reducción aproximada del 71 por ciento en homicidio doloso refleja una coordinación efectiva entre autoridades federales, estatales y municipales. Este avance ha sido clave para restablecer condiciones de estabilidad. Evaluar a Acapulco sin considerar el contexto de desastre sería injusto. Reconstruir una ciudad de más de 800 mil habitantes requiere tiempo, inversión y coordinación.












