En un contexto marcado por los desafíos ambientales y productivos del reciclaje de plásticos, la Asociación de Recicladores de Plástico (APR) anunció el fortalecimiento de sus operaciones en México y América Latina, con la intención de integrarse de manera más activa al trabajo de la industria regional a lo largo de la cadena de valor.
APR es una organización internacional que agrupa a cientos de empresas vinculadas al reciclaje de plásticos y cuenta con reconocimiento global como autoridad técnica en el diseño de envases orientados a la reciclabilidad. A través de sus programas y herramientas, impulsa mejoras en la eficiencia operativa de los sistemas de reciclaje, reduce la contaminación de los materiales recuperados y contribuye a disminuir costos en la cadena de suministro.
En el caso de México, el país registra avances relevantes en la recolección de PET; sin embargo, persisten obstáculos relacionados con el diseño de envases y productos plásticos que no siempre resultan compatibles con los sistemas de reciclaje existentes. A ello se suma la necesidad de consolidar mercados estables para la resina posconsumo (PCR), un elemento clave para el desarrollo de una economía circular.
De acuerdo con la APR, el uso de materiales reciclados ofrece beneficios que trascienden el ámbito ambiental. Para fabricantes y consumidores, favorece la eficiencia industrial, reduce el consumo de energía y contribuye a la disminución de emisiones, con impactos económicos y sociales medibles.
Steve Alexander, director ejecutivo y presidente de la asociación, destacó la importancia de alinear el diseño de los envases con los objetivos de reciclaje. “Mientras trabajamos para fortalecer el reciclaje de plástico y alinear el diseño de plásticos para su reciclabilidad a nivel mundial, expandir nuestros esfuerzos en México y Latinoamérica implica colaborar estrechamente con la industria de la región y sumarnos a la industria mexicana como un aliado técnico y estratégico”, afirmó.
En la misma línea, Martha Ricardi, directora de Estrategia para Latinoamérica de APR, subrayó la necesidad de un cambio de enfoque en la concepción de los envases plásticos. “Debemos dejar de diseñar envases de plástico para el espacio en anaqueles y comenzar a diseñar para el reciclaje”, señaló. “El gobierno ha realizado un gran esfuerzo, y las políticas públicas deben contar con el apoyo de la industria del reciclaje de plástico y los consumidores para incentivar el uso de resinas recicladas que conduzcan a un verdadero modelo circular”.
Las herramientas desarrolladas por APR ofrecen validación técnica externa sobre la compatibilidad de los envases con los procesos de reciclaje, un factor indispensable para generar confianza y promover mercados sólidos para el PCR. Mediante la colaboración con recicladores, transformadores, organizaciones y marcas, la asociación busca sumar capacidades que permitan a México consolidar un papel de liderazgo regional y posicionar al reciclaje como un motor ambiental, económico y social.















