Durante el primer semestre de 2025, la recaudación cercana a 93 mil millones de pesos permitió que la Aduana de Manzanillo, considerada la principal puerta marítima del Pacífico mexicano, se consolidara como la aduana marítima con mayor captación fiscal del país.
Bajo la responsabilidad del Capitán de Navío CG. DEM. Rodolfo Torres Chávez, titular de la aduana, el puerto enfrenta un aumento en las revisiones físicas de mercancías y operativos de fiscalización, contexto en el que se dan las cifras; de acuerdo con datos operativos, durante este periodo también se han intensificado las inspecciones a contenedores y cargas, con más de 6,700 revisiones mensuales, lo que representa una mayor presión operativa respecto a años anteriores.
La interceptación de cargamentos de fentanilo cercanos a los 420 kilogramos figura entre los resultados reportados, un decomiso que representa pérdidas económicas millonarias para organizaciones criminales vinculadas al tráfico internacional de drogas sintéticas.
En un contexto donde el puerto de Manzanillo concentra una parte relevante del comercio exterior del país, se produce el incremento en controles; la aduana aporta alrededor del 25% de la recaudación fiscal portuaria nacional, lo que la convierte en uno de los puntos estratégicos para el control aduanero y fiscal del gobierno federal.
La presencia de esquemas irregulares que permitían la entrada ilegal de mercancías o manipulaciones en la clasificación arancelaria era señalada por reportes internos antes de su actual gestión; algunas estimaciones apuntaban a pérdidas vinculadas a estas prácticas de hasta 5 o 6 millones de dólares semanales, frente a lo cual la estrategia reciente ha apostado por aumentar las revisiones físicas, reforzar la trazabilidad de contenedores y endurecer la fiscalización.
En el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, las operaciones aduaneras alcanzaron ingresos mensuales superiores a 6,140 millones de pesos, al colocarse entre las principales del país; posteriormente, y tras haber ocupado distintos cargos dentro del sistema aduanero en los últimos años, Torres Chávez participó entre 2017 y 2019 en labores de vigilancia y control en la Aduana de Veracruz, donde la recaudación registró incrementos y se realizaron operativos contra el contrabando, incluida la destrucción de 16 millones de cigarrillos ilegales.
Mantener el flujo de mercancías sin generar retrasos logísticos es el reto para el puerto, de acuerdo con especialistas en comercio exterior, al tiempo que se refuerzan los controles contra el contrabando, la evasión fiscal y el tráfico de sustancias ilícitas.















