La presión para reducir su impacto ambiental recae sobre distintos sectores económicos, entre ellos la logística y el transporte, actividades fundamentales para el funcionamiento del comercio y la industria en México, en el contexto en que se celebra cada 22 de abril el Día de la Tierra.
El sector se ubica en el centro del debate sobre emisiones, eficiencia energética y uso de recursos, ya que el crecimiento del comercio electrónico y la expansión de cadenas de suministro han incrementado la demanda de servicios logísticos en el país, lo que implica un mayor uso de infraestructura, energía y transporte.
Para mejorar su desempeño operativo, empresas como TRAXION han puesto en marcha estrategias que incluyen la optimización de rutas y la incorporación de herramientas tecnológicas en la gestión de flotas y procesos, con el objetivo de reducir costos y disminuir el impacto ambiental asociado a sus actividades.
Al integrar tecnología en la logística, se logra un control más preciso de variables como el consumo de combustible, los tiempos de traslado y la capacidad de carga, lo que resulta relevante debido a que el transporte representa una proporción significativa de las emisiones contaminantes en zonas urbanas y corredores industriales.
“En TRAXION entendemos que el futuro de la logística se construye todos los días. Por eso, estamos enfocados en evolucionar nuestra operación a través de la tecnología y la eficiencia, para seguir fortaleciendo nuestro servicio y generar valor para nuestros clientes y para el entorno”, señaló Alejandra Méndez, directora de Comunicación y Relaciones Públicas de TRAXION.
El enfoque operativo se complementa con la adopción de estándares internacionales como GRI, SASB y TCFD, los cuales permiten medir y reportar el desempeño ambiental, social y de gobernanza, facilitando la comparación de resultados y el seguimiento de objetivos relacionados con sostenibilidad.
Dado su impacto transversal en la economía, la relación entre logística y sostenibilidad adquiere relevancia, ya que la eficiencia en la distribución de bienes influye en precios, disponibilidad de productos y competitividad empresarial, mientras que la reducción de emisiones contribuye a objetivos ambientales de alcance nacional e internacional.
La evolución del sector logístico hacia modelos más eficientes y con mayor integración tecnológica se perfila como un elemento relevante en la transición hacia prácticas económicas con menor impacto ambiental, en este contexto y en línea con las discusiones que surgen durante el Día de la Tierra.















