El Instituto de Geografía (IGg) de la UNAM y la Alcaldía Xochimilco firmaron un convenio de colaboración para ampliar a una segunda fase una intervención técnica en materia de ordenamiento territorial en el suelo de dicha demarcación.
El convenio, que se extenderá hasta diciembre del presente año, comprende Estudios de Afectación Urbana Ambiental (EAUA) en 40 asentamientos humanos de 10 poblados.
La fase inicial, efectuada durante el primer trimestre del 2026, fue la realización del proyecto “Análisis previos para la delimitación y propuesta de poligonales para Asentamientos Humanos Irregulares” (AHI) en 61 estudios de afectación urbana y ambiental en esa alcaldía.
Para esta segunda fase se detalló que se llevará a cabo un censo, lote por lote, en cada uno de los asentamientos, así como levantamientos de imágenes con drones, construcción de polígonos a distintas escalas, análisis de riesgo, incluidos diagnósticos urbanos y ambientales, además de la valoración de los impactos ambientales generados por esos poblados.
“Dichas acciones se materializarán con la mayor rigurosidad y acuciosidad posible, y con las técnicas de los más altos estándares en la materia”, aseguró Enrique Pérez Campuzano, coordinador del proyecto e investigador del IGg, en el Auditorio “Ingeniero Geógrafo Francisco Díaz Covarrubias” de la entidad, y ante autoridades de dicha alcaldía e investigadores universitarios, así como María Teresa Sánchez Salazar, directora de ese Instituto, y Circe Camacho Bastida, alcaldesa de Xochimilco, quienes signaron los documentos del convenio.
“Este acuerdo da continuidad a un trabajo conjunto y reafirma la importancia de fortalecer los vínculos entre las autoridades de los distintos niveles de gobierno, en este caso Xochimilco y la UNAM, a partir del conocimiento, la experiencia y la responsabilidad compartida”, resaltó Sánchez Salazar.
Acciones como ésta nos han llevado, abundó, a ser una institución líder en temas de ordenamiento territorial, pues a través del desarrollo de estudios integrales, con una base científica, realizamos parte de nuestra misión que es aportar conocimientos que brinden elementos a las autoridades para una toma de decisiones informadas en la gestión del territorio.
“En ese marco, el trabajo relacionado con asentamientos humanos irregulares constituye una línea de experiencia consolidada para nuestra entidad académica. Desde 2013, el Instituto ha desarrollado más de 80 estudios de afectación urbana y ambiental, todos ellos aprobados por las comisiones de evaluación de asentamientos humanos irregulares de las alcaldías correspondientes”, resaltó.
A su vez, Circe Camacho Bastida precisó que su objetivo es claro, pues se busca “atender esta problemática con base en la realidad de las condiciones sociales, con evidencia y metodología científica, y con una visión integral que armonice dos principios que históricamente se han enfrentado a tensiones: el derecho a una vivienda digna y la obligación de proteger nuestro medio ambiente”.
Así, “iniciamos junto con el Instituto de Geografía los estudios de afectación urbana y ambiental en asentamientos humanos irregulares en Xochimilco, no como un ejercicio técnico aislado, sino como el punto de partida de una política pública que reconoce una realidad que durante décadas fue ignorada: la existencia de una profunda deuda histórica en materia de vivienda, desarrollo urbano y protección ambiental con las y los xochimilcas”.














