Por Rita Magaña Torres
El Senado aprobó el Plan Estratégico de Procuración de Justicia 2026-2029 de la Fiscalía General de la República (FGR), que plantea el rediseño institucional para transitar de un modelo reactivo a uno basado en inteligencia, priorizando los delitos y resultados medibles.
Con 85 votos a favor, uno en contra y 30 abstenciones, el documento se remitió a la titular del Ejecutivo Federal para su publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
El plan el cual plantea que sin investigaciones sólidas y justicia efectiva, los avances en seguridad no son sostenibles.
También, propone romper con la inercia institucional y reorientar las capacidades de la Fiscalía hacia la anticipación del delito y el desmantelamiento de estructuras criminales.
La FGR consideró que uno de los principales problemas es la saturación por la tramitación masiva de casos, esa situación limita la atención a delitos de alto impacto, como delincuencia organizada, desapariciones y extorsión.
El nuevo plan busca un cambio de enfoque para priorizar, segmentar y dirigir recursos hacia los ilícitos que más afectan a la población, apoyado en inteligencia criminal y análisis de datos.
Exhibe debilidades estructurales del sistema de procuración de justicia: solo 7.14% de las carpetas de investigación llegan a sentencia; 94.6% de las condenas se obtienen por procedimiento abreviado; 84.4% de los casos no cuentan con detenido, y la percepción de corrupción supera el 50%, lo que se traduce en una persistente desconfianza ciudadana.
Identifica que más del 60% de la incidencia federal se concentra en delitos relacionados con armas, patrimonio, hidrocarburos y narcóticos.
Para revertir este escenario, el plan propone un decálogo, donde destaca la reestructuración institucional, la coordinación con fiscalías locales y autoridades de los tres niveles de gobierno, el fortalecimiento territorial, la modernización de la Agencia de Investigación Criminal y la priorización de delitos.
Contempla estrategias específicas para atender la violencia contra las mujeres —con énfasis en feminicidio—, así como acciones focalizadas en extorsión y desapariciones, además de colocar a las de víctimas en el centro mediante atención integral y mecanismos de justicia restaurativa.
Un componente clave es el Nuevo Modelo de Investigación e Inteligencia, que busca integrar información criminal en tiempo real, convertir datos en pruebas judiciales, seguir las rutas financieras del crimen y anticipar conductas delictivas. Con ello, se pretende pasar de investigaciones reactivas a procesos estratégicos y predictivos.
El plan fija una política de “cero tolerancia” a la corrupción al interior de la institución y apuesta por una gestión más eficiente, transparente y con rendición de cuentas.
El plan de la FGR contempla resultados como el incremento de casos judicializados, mayor uso del juicio oral, la desarticulación de organizaciones criminales, la reducción de la impunidad y la recuperación de la confianza ciudadana.
Juanita Guerra, presidenta de la Comisión de la Guardia Nacional, mencionó que informe anual es un testimonio de trabajo y disciplina de una institución que despliega con vocación de servicio 121 mil 247 integrantes.
Indicó que los avances son innegables en el país en diversos delitos como el robo a transportistas.
Reconoció el avance en derechos humanos con solo 1.4% de acreditación en violación a derechos humanos.
Dijo que el informe significa transparencia y rendición de cuentas de una institución que se ha ganado el corazón del país por su compromiso con la seguridad de los mexicanos.















