La porcicultura mexicana cerró 2025 con un crecimiento de 6% en la producción nacional de carne de cerdo, al alcanzar 1.92 millones de toneladas, impulsada principalmente por el dinamismo del consumo interno, aunque con presiones en el comercio exterior y retos en competitividad.
De acuerdo con los principales indicadores del sector porcícola, durante el año también se observó una tendencia al alza en los precios a lo largo de la cadena productiva. El precio promedio en granja se ubicó en 45.98 pesos por kilogramo, lo que representa un aumento anual de 13.2%, mientras que el precio en rastro alcanzó 48.79 pesos por kilogramo.
En tanto, el precio en canal registró uno de los mayores incrementos, con un alza de 34.4%, al ubicarse en 74.89 pesos por kilogramo, reflejando el comportamiento del mercado interno y la demanda de proteína animal en el país.
En materia de actividad productiva, el sacrificio en establecimientos Tipo Inspección Federal (TIF) alcanzó 9.54 millones de canales, mientras que el sacrificio en rastros municipales se mantuvo estable con 4.26 millones de cabezas.
En el frente comercial, el sector registró un incremento de 10.4% en las importaciones de carne de cerdo, que alcanzaron 1.53 millones de toneladas, lo que evidencia el crecimiento del consumo nacional.
En contraste, las exportaciones mexicanas de carne de cerdo disminuyeron 11.6%, ubicándose en 152 mil toneladas, en un entorno internacional más competitivo y con ajustes en los mercados.
Durante 2025, los principales insumos para la alimentación animal registraron variaciones diferenciadas.
El sorgo aumentó 5.1%, mientras que el maíz disminuyó 13.4% y la pasta de soya bajó 16%, lo que contribuyó a moderar parcialmente los costos de producción.
Por su parte, el Índice Nacional de Precios al Consumidor registró una variación anual de 4.63% en la carne de cerdo, mientras que el Índice Nacional de Precios al Productor para el ganado porcino aumentó 6.15%.
Para el sector porcícola, los resultados de 2025 confirman el papel estratégico de la actividad para la producción de proteína animal, el desarrollo rural y la seguridad alimentaria del país, al tiempo que plantean la necesidad de fortalecer la producción nacional y la competitividad frente a los mercados internacionales.
El presidente de OPORMEX, Heriberto Hernández Cárdenas, señaló que los resultados reflejan los desafíos para lograr las metas del Plan México para la Porcicultura, que se plantea un crecimiento del 30% para 2030 con una inversión de 40 mmdp y un crecimiento anual del 6.7%.
“México tiene una porcicultura sólida y con gran capacidad productiva, pero para aprovechar plenamente ese potencial necesitamos fortalecer la competitividad del sector, impulsar políticas públicas favorables e inversión productiva, que nos permitan generar las condiciones para reducir la dependencia de importaciones y avanzar a la soberanía alimentaria”, señaló.














