Aproximadamente a las 3 de la madrugada de este miércoles el sanatorio América, propiedad del alcalde de Chilpancingo, Gustavo Alarcón Herrera, fue atacado a balazos. No hubo personas fallecidas ni lesionadas.
Hombres dispararon contra la puerta principal, ventanas y segunda planta de la fachada de la clínica particular, ubicada en el número 54 de la calle Ignacio Manuel Altamirano, cerca del centro de la ciudad.
Al exterior del establecimiento, peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) hallaron al menos 15 impactos de bala y el mismo número de casquillos percutidos calibre 9 milímetros
Por la mañana trabajadores de la clínica hicieron el cambio de los cristales rotos por las balas. El servicio médico se restableció a las 9 de la mañana, sin seguridad especial.
En la fachada por lo menos fueron hallados unos diez casquillos percutidos. Los impactos quedaron marcados en las paredes, en la puerta principal y en tres ventanas. Los impactos, sobre todo, en las ventanas dejaron orificios.
Del ataque ninguna autoridad ha precisado cómo ocurrió, menos quiénes fueron y cuál sería el móvil. Lo único que se sabe es una versión: esta dice que un grupo armado perseguía a un hombre, quien se metió a la clínica y por eso dispararon a la fachada.
Sin embargo, se ha documentado en muchas ocasiones cómo los asesinos se meten a hospitales, públicos y privados, y matan a personas que se encuentran recibiendo atención médica.
El alcalde vive sobre la misma avenida Altamirano a unas dos cuadras de la clínica, sin embargo el domicilio del edil es resguardado por soldados de la Guardia Nacional.