Habitantes del municipio de Acatlán de Osorio, Puebla, exigieron la destitución de la presidenta municipal Guadalupe Bárcenas, por llevar supuestamente una vida de lujos y la nula claridad en el manejo de recursos.
Este martes, vecinos mantienen la recolección de firmas para respaldar una solicitud de revocación de mandato contra la alcaldesa morenista. De acuerdo con los manifestantes, los documentos serán entregados a las autoridades que este día sostienen reuniones con regidores para abordar la situación política en el municipio.
Y es que, un grupo de regidores opositores mantiene firme su intención de destituir a Bárcenas y amagaron con tomar las instalaciones del Palacio Municipal.
En respuesta, la alcaldesa denunció que detrás de la desestabilización de su gobierno está “El Peye”, líder del grupo criminal “Los Rojos”, por lo que desconoció la destitución del mando de seguridad y de otros integrantes de su gabinete.
A través de redes sociales, la edil emitió una postura luego de que en sesión extraordinaria de cabildo de este lunes destituyeran al secretario de Seguridad Pública Municipal, el marino Juan Alberto Domínguez, y al secretario general del ayuntamiento, Álvaro Cruz Martínez.
Destacó que dicha sesión carece de validez legal, debido a que, de acuerdo con la legislación vigente, la presidenta municipal es la única autoridad con la facultad para realizar este tipo de cambios.
“La supuesta sesión extraordinaria de Cabildo celebrada el día de hoy carece de todo sustento legal, no tiene validez legal. Por lo tanto, es y seguirá siendo secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana el teniente de fragata infante de Marina, Juan Alberto Domínguez López”, puntualizó Bárcenas.
Durante su intervención, la edil señaló a liderazgos locales y a un presunto grupo criminal de operar las movilizaciones en su contra.
Bárcenas acusó públicamente “a María de Jesús Ocampo Álvarez, a Pedro Flores Romero, alias ‘El Peye’, líder del grupo delictivo de ‘Los Rojos’, a personas afines a ellos y allegados también, por todas las amenazas de muerte que he recibido y por si llega a suscitarse un atentado en contra de mi familia o de mi persona”.
Frente a la protesta de unas 50 personas concentradas en la sede del ayuntamiento, quienes exigieron su revocación, Bárcenas se dijo abierta a un “diálogo constructivo”, siempre que las peticiones se realicen por la vía pacífica y sin confrontar a los cuerpos policiales.
Asimismo, la alcaldesa descartó que la crisis vaya a provocar el repliegue de las fuerzas federales en la Mixteca poblana, confirmando la permanencia de los efectivos de seguridad.










