Caminos y Puentes Federales (Capufe) realizará este 30 de marzo el acto de presentación de propuestas correspondiente a la licitación pública LA-09-J0U-009J0U001-N-15-2026, que contempla el arrendamiento puro —sin opción a compra— de entre 167 y 308 vehículos usados destinados a labores de emergencia y auxilio vial. Las unidades serán utilizadas en la red del Fondo Nacional de Infraestructura y en el tramo carretero México-Puebla. El fallo del concurso está programado para el 31 de marzo, apenas un día después de la entrega de propuestas.
El proceso se desarrolla al inicio de la gestión de Carlos Arceo Castañeda al frente de Capufe, junto con Ángel Calderón Cruz, director de Administración y Finanzas, y Orlando Alfonso Olguín Miranda, quien se desempeñó como director de Diconsa durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.
La estructura y los plazos del procedimiento han despertado dudas entre integrantes del sector y posibles participantes. Según las actas de la junta de aclaraciones, varios interesados señalaron que los tiempos de entrega establecidos en las bases son demasiado ajustados, por lo que pidieron ampliarlos; sin embargo, la dependencia optó por mantenerlos sin modificaciones.
Uno de los elementos más relevantes del proceso es la modificación en las características de las unidades requeridas. A diferencia de la licitación realizada en 2024, LA-09-J0U-009J0U001-N-57-2024, en la que se solicitaban vehículos nuevos, el procedimiento actual permite la entrega de unidades usadas modelo 2024, con hasta 100 mil kilómetros recorridos.
El contrato previo contemplaba entre 163 y 298 unidades y fua adjudicado a Jet Van Car con un valor máximo superior a los 620 millones de pesos. En ese proceso, además de requerirse vehículos nuevos, se establecían plazos de entrega más amplios.
El cambio de criterio ha generado interrogantes en el sector, particularmente en torno a la la relación costo-beneficio y la vida útil de las unidades, al considerarse que se trata de equipo destinado a servicios de emergencia y auxilio en carreteras.
Otro punto relevante es que diversas especificaciones técnicas incluidas en las bases coinciden con características de unidades actualmente operadas por Jet Van Car dentro de Capufe. Aunque la dependencia no ha reconocido públicamente que ello responda a un proveedor específico, especialistas advierten que este tipo de alineaciones puede incidir en el nivel de competencia del proceso.
Durante la junta de aclaraciones, Capufe sostuvo que “el hecho de que un vehículo sea nuevo no constituye, por sí mismo, una característica superior”, posicionamiento ha sido interpretado de distintas maneras en el sector.
El contrato contempla la provisión de ambulancias de urgencias básicas, unidades de rescate, grúas y vehículos de auxilio vial, es decir, equipo directamente vinculado con la atención de emergencias en carreteras.
Expertos en infraestructura y seguridad vial señalan que, en este tipo de servicios, factores como el estado mecánico, las certificaciones técnicas y la vigencia de garantías son determinantes para asegurar la continuidad operativa y reducir riesgos para los usuarios. En ese sentido, advierten que el uso de unidades con alto kilometraje o sin estándares claros de certificación podría traducirse en mayores costos de mantenimiento o en fallas operativas.
El proceso se da en un contexto donde los nuevos funcionarios de Capufe han asumido con la expectativa de revisar prácticas administrativas y operativas en distintas áreas, incluida la de auxilio vial, a cargo de Ebelia Carreto Flores.
Sin embargo, el desarrollo de esta licitación ha sido interpretado por algunos observadores como un indicio de continuidad en ciertos esquemas de contratación. Hasta el momento, la dependencia no ha emitido un posicionamiento adicional sobre los señalamientos relacionados con el diseño del procedimiento.













