El entorno digital no se detiene, evoluciona cada día, y con él surge una angustia constante en los padres de familia al saber que sus hijos están cada vez más expuestos a la tecnología y a sus diversas plataformas. Los contenidos y algoritmos los atrapan fácilmente para permanecer el mayor tiempo posible en sus apps, dejándolos vulnerables al ciberacoso, la adicción y otros riesgos que atentan contra su salud, privacidad y seguridad.
Hoy, el gran desafío no es prohibirles el mundo digital, sino crear las condiciones necesarias para que lo habiten y naveguen de forma segura. Una de las herramientas más eficaces para lograrlo es, sin duda, el control parental.
La realidad en las familias
De acuerdo con una encuesta de la empresa de ciberseguridad Kaspersky, aplicada en 17 países, incluido México, el 48% de las familias ya utiliza aplicaciones de control parental para limitar las funciones y el alcance de los dispositivos que utilizan sus hijos al conectarse a la red: una computadora, un celular, una tablet o los servicios de streaming en televisión.
Estas aplicaciones permiten a las familias:
• Filtrar contenido y evitar material inapropiado.
• Establecer horarios y límites de uso.
• Supervisar actividad en línea y contactos.
• Prevenir compras no autorizadas.
• Localizar dispositivos en caso de emergencia.
Herramientas a nuestro alcance
Algunas de las herramientas de control y monitoreo disponibles para los padres de familia ya están instaladas en los sistemas operativos de los aparatos electrónicos de sus hijos. El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) de España señala que entre las más comunes se encuentran:
• Family Link y Family Time: control de uso, actividad y ubicación.
• YouTube Kids: contenido por edad y temporizadores.
• Familia de Microsoft y Compartir en Familia (Apple): administración de dispositivos y bloqueo de contenido.
Incluso hay redes sociales como Instagram y Snapchat que ofrecen herramientas de supervisión, aunque estas requieren que el adolescente acepte la invitación, con lo que se fomenta la corresponsabilidad.
También existen aplicaciones de pago con funciones más avanzadas, como monitoreo de llamadas y redes sociales, detección de ubicaciones y botones de emergencia.
El factor humano: la clave del éxito
El uso de apps de control parental para proteger a los niños y adolescentes en el entorno digital debe ir acompañado de otras acciones que recomienda el Gobierno de México, a través de la PROFECO, a los padres de familia, entre ellas:
1. Explicar antes de instalar cualquier aplicación.
2. Establecer acuerdos claros de uso.
3. Escuchar sin reaccionar, mantener un canal de comunicación abierto y constante.
4. Dar ejemplo con el propio uso de pantallas.
Es importante mencionar que hay niños y adolescentes que necesitan controles y otros pueden prescindir de ellos con tan solo platicar y establecer reglas claras en el hogar. En el caso de los adolescentes, es necesario persuadirlos de que no se invade su privacidad, considerando que pueden iniciar sesión fuera de casa, en algún dispositivo ajeno.
El control parental es una gran ayuda para los padres de familia, pero lo más importante es acompañar y orientar a sus hijos en su navegación, enseñarles a reconocer los riesgos, gestionar su privacidad y desarrollar un pensamiento crítico.
La meta no es vigilar cada click, sino formar personas capaces de cuidarse incluso cuando nadie las observa. La educación digital comienza con herramientas, pero termina con confianza.












