Por Rita Magaña Torres
El pleno del Senado aprobó con cambios, en lo general y en lo particular, el Plan B; el Partido del Trabajo se impuso y bloqueó, apoyado por la oposición, que la presidenta Claudia Sheinbaum pueda aparecer en la boleta en las elecciones del 2027, dictamen que fue enviado a la Cámara de Diputados.
En una sesión maratónica marcada por la tensión y los enfrentamientos verbales, el pleno senatorial avaló el dictamen con proyecto de decreto para reformar diversas disposiciones de la Constitución en materia electoral con 87 votos a favor y 41 en contra, por lo que reunió la mayoría calificada.
En lo particular, el PT se impuso y la asamblea aceptó una reserva que presentó la senadora petista, Lizeth Sánchez García, para suprimir los cambios al artículo 35 sobre revocación de mandato, por lo que esta figura se mantiene en los términos vigentes de la Constitución.
Sánchez García argumentó que su Grupo Parlamentario respalda el proyecto de gobierno de Sheinbaum, al igual que el fortalecimiento de la participación del pueblo, pero la revocación de mandato y las elecciones son mecanismos con propósitos distintos que, de mezclarse en un mismo proceso electoral, “se corre el riesgo de distorsionar su sentido democrático”.
En una sesión marcada por la tensión y los enfrentamientos verbales, la bancada del PT bloqueó cualquier intento de la presidenta Claudia Sheinbaum hacer campaña dentro del proceso de revocación de mandato, relacionado con la iniciativa electoral que presentó.
Además, senadores de los Grupos Parlamentarios de Morena, PAN, PRI, PVEM, PT y Movimiento Ciudadano presentaron diversas propuestas para modificar el dictamen, pero no fueron aceptadas por el Pleno del Senado.
El distanciamiento del coordinador petista, Alberto Anaya, fue recibido con aplausos por algunos legisladores morenistas, como Javier Corral e Ignacio Mier, así como por toda la oposición.
Ignacio Mier intentó disipar cualquier percepción de fractura en la coalición:
En entrevista, Ignacio Mier subrayó el trabajo parlamentario para “cuidar la arquitectura legal del país”, así como a la coalición entre Morena, PVEM y PT “que ha generado un cambio estructural al sistema político a través de la Constitución”.
Indicó que uno de los aliados del movimiento decidió no acompañar una parte de la iniciativa, pero mantiene vivos los principios que animaron a unirse como coalición, que es la austeridad republicana, por lo que todos los recursos que se generen van a estar destinados a quien es el legítimo dueño y soberano del presupuesto: el pueblo.
Luego, como parte de la “operación cicatriz”, Ignacio Mier publicó un video en X acompañado de senadores del PT y del Partido Verde, entre ellos Manuel Velasco, Alberto Anaya y Geovanna Bañuelos, con la leyenda:
“Quienes soñaban con la división de nuestro movimiento otra vez se quedaron con las ganas”.
Durante la sesión, la panista Mayuli Latifa Martínez generó controversia al acusar a Morena de encubrir vínculos del narcotráfico con políticos de su partido:
“Por eso es que Morena va en picada… Diego Rivera, exalcalde de Tequila, Jalisco, acusado de encabezar una red de extorsión y corrupción; Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de seguridad en Tabasco, presunto líder de La Barredora… Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, señalado por nexos con el crimen organizado… Y así continúa la lista de narcopolíticos vinculados al crimen organizado”.
La morenista Guadalupe Chavira respondió de manera crítica al PT:
“¿Qué país estoy ayudando a construir? Cuando una política o un político pierde esa brújula, deja de representar una causa y empieza a representarse a sí mismo solamente. La diferencia es sana en la pluralidad, lo que no puede ser sano es usar la pluralidad como coartada para defender privilegios, para impedir que avance una transformación necesaria”.
La senadora Lilly Téllez y el senador Saúl Monreal protagonizaron un tenso enfrentamiento cuando la legisladora del PAN acusó al morenista de actuar como narcopolítico.












