Por Rita Magaña Torres
El diputado de Morena en el Congreso capitalino, Pedro Haces Lago, impulsa la propuesta de tipificar la práctica del nepotismo en el gobierno e instituciones de la Ciudad de México como una falta administrativa y establecer sanciones a quienes aprovechen su posición para promover a familiares, parejas o personas cercanas en un esquema de línea de mando, incluso si fueran contratos por honorarios.
El legislador tlalpense indicó que esta propuesta busca evitar prácticas que provocan la pérdida de confianza por parte de la ciudadanía, porque “cuando el servicio público se utiliza para beneficiar a familiares, amistades o personas cercanas, se rompe la relación entre el gobierno y la ciudadanía”.
Su iniciativa, dijo, tiene una inspiración la visión que ha encabezado con claridad la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, cuya postura ha sido firme desde el primer día: “no al nepotismo y ese principio no puede quedarse solo en el discurso”.
Haces Lago reconoció que existe un reclamo constante de personas que perciben que, en muchos casos, los cargos no se obtienen por capacidad, sino por cercanía con quienes toman decisiones.
“Una cosa es cerrar el paso al nepotismo en las boletas y otra, igual de importante, es cerrarle el paso en las oficinas públicas, en las direcciones, en las subdirecciones y en las ventanillas de atención”, comentó.
Por eso, enfatizó que su propuesta define que incurrirá en nepotismo la persona servidora pública que, por sí o por interpósita persona, nombre, designe, contrate o promueva a personas con quienes tenga vínculos de parentesco por consanguinidad hasta cuarto grado, afinidad hasta segundo grado, o relación de matrimonio, concubinato o relación de hecho, cuando exista subordinación jerárquica o posibilidad de influir en el proceso de selección.
Además, contempla supuestos como intercambio de favores, simulación mediante contratos por honorarios o eventuales, y acuerdos entre funcionarios para beneficiar a sus cercanos.
Pedro Haces aclaró que si una persona tiene capacidad, preparación y méritos, tiene derecho a participar por un cargo o un puesto, pero sin que nadie intervenga desde el poder para acomodar el camino.
“Así de sencillo. Aquí no se trata de apellidos. Se trata de aptitudes. En la Ciudad de México, los cargos públicos deben ganarse con trabajo, con preparación y con capacidad”, expresó.













