El Gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, descartó solicitar licencia para separarse de su cargo tras las acusaciones de narcotráfico formuladas por el Gobierno de Estados Unidos.
Durante la entrega de fertilizantes a campesinos, el mandatario aseguró que lo único que le tiene miedo, “es no tener vida suficiente para dar seguimiento, en caso de que así suceda, al tema judicial que se le pueda fincar, por lo demás, no le invade el miedo”.
En relación a la postura presidencial sobre las acusaciones que se ventilaron contra funcionarios y exfuncionarios de su administración, en la que apareció su nombre, aclaró: “Claudia no hace respaldos particulares, lucha por la soberanía de México”.
Respecto al expediente desclasificado por la justicia estadounidense, el Gobernador calificó los señalamientos como carentes de sustento probatorio tras revisar el documento de más de 30 páginas.
“Efectivamente, tengo la conclusión que tiene la FGR, que no es más que literatura, no existe prueba alguna”, manifestó el Mandatario, quien además negó haber recibido algún requerimiento de la Secretaría de Relaciones Exteriores relacionado con la solicitud de extradición.
Respecto al resto de los funcionarios señalados en la acusación, el Mandatario sinaloense se desmarcó de sus situaciones jurídicas al precisar que no abogará a favor de sus excolaboradores o compañeros de partido y que cada implicado deberá asumir su propia defensa legal ante las autoridades.
A pregunta de periodistas, este respondió: “no temo ser detenido, solo temo no tener vida suficiente para darle seguimiento al asunto judicial, solo si este se establece”.
El ejecutivo estatal, declinó hacer más comentarios, sobre este asunto a fin de no entorpecer lo que venga adelante y aclaró que él no va a sacar la cara por nadie de los que se ven involucrados en la lista, ya que cada uno de ellos deben dar la cara por sí mismo.













