Por Rita Magaña Torres
Ante la llegada de la iniciativa de reforma electoral de la presidenta Cludia Sheinbaum, la bancada del PVEM en el Senado se dividió, unos están a favor de apoyar la propuesta como venga y otros solo sí se toman en cuenta las propuestas de sus dirigentes con la Secretaría de Gobernación, de lo contrario votarán en contra.
Los que dudan en la propuesta de la Presidenta advirtieron que hay temas “indeclinables” para su partido, particularmente en materia de plurinominales, financiamiento y equilibrio frente al INE.
Las declaraciones exhiben dos posturas dentro del Partido Verde: una de acompañamiento sin reservas y otra que condiciona el voto a que no se sacrifiquen espacios de representación ni prerrogativas que garantizan la supervivencia y competitividad del partido.
En entrevista, el coordinador de los senadores del PVEM, Manuel Velasco, reconoció la disposición de Sheinbaum de sentarse este martes a negociar personalmente, y su partido está valorando cada aspecto de la reforma, “sin regateos”, pues hay un “esfuerzo para generar un acuerdo y poder ir juntos” Morena, Verde y PT en la votación de la reforma electoral.
Reconoció que la Presidenta intervino directamente para abrir el diálogo y eso “cambia las cosas”, pero Velasco dejó abierta incluso la posibilidad de voto diferenciado si no hay consenso, aunque insistió en que el Verde ha acompañado 38 de 40 iniciativas presidenciales.
Sin embargo, comentó que varios de sus compañeros le han expresado su deseo de ir con la reforma como venga, mientras que otros insisten en piso parejo en el financiamiento publico a los partidos, una fórmula de primera minoría para los plurinominales y certificación estricta para candidatos a fin de evitar nexos con el crimen organizado.
Ante esto el ex gobernador de Chiapas no descartó que haya voto libre una vez que llegue al senado.
Mencionó que han hecho propuestas para poder buscar llegar a un acuerdo, pues la intención de su partido es apoyar la reforma electoral de Sheinbaum, pero incorporando planteamientos surgidos en las mesas de trabajo.
Entre ellos destacó:
•Que las prerrogativas de los partidos se homologuen tomando como base al que menos recibe —el PT—, lo que, dijo, generaría un ahorro cercano a tres mil millones de pesos.
•Evitar duplicidades entre el INE y los órganos electorales locales.
•Establecer certificación obligatoria para candidaturas sin vínculos con el crimen organizado.
•Sancionar con nulidad del triunfo el rebase de topes de campaña.
Velasco dejó abierta incluso la posibilidad de voto diferenciado si no hay consenso, aunque insistió en que el Verde ha acompañado 38 de 40 iniciativas presidenciales.
En su oportunidad, el senador por Oaxaca del Partido Verde, Alfonso Silva Romo, de origen morenista, aseguró que respaldará la iniciativa que envié la Jefa del Ejecutivo venga como venga.
Alfonso Silva Romo dejó en claro que en su caso respaldará la iniciativa en los términos en que sea enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Expresó que más democracia implica que incluso los plurinominales hagan campaña territorial y que es necesario reducir el costo del sistema electoral.
La postura de Silva Romo refuerza la tesis de que dentro del propio PVEM hay legisladores dispuestos a cerrar filas con la presidenta sin condiciones adicionales.
En contraste, su correligionario Jorge Carlos Ramírez Marín afirmó que hay temas indeclinables para el PVEM y si no se integran al cuerpo de la reforma, la mayoría de la bancada votaría en contra.
Advirtió que, aunque son aliados permanentes, existen líneas rojas: cualquier cambio que implique retroceso en la representación de minorías, en la independencia del INE o que deje al partido en “indefensión” frente a otras fuerzas.
“El problema que tenemos ahora es real: tenemos un muy buen sistema electoral, pero extraordinariamente caro. Eso debe corregirse, pero de ninguna manera a costa de lo que ya se ha conseguido”, sostuvo.
El coordinador de Morena, Ignacio Mier, minimizó las diferencias y habló de “detalles” en revisión.
En tanto, Saúl Monreal llamó a los aliados a mostrar “sensibilidad” para respaldar la reforma constitucional.
Higinio Martínez fue más directo: no se ha agotado la posibilidad de ir juntos, pero si es necesario, buscarán votos incluso en la oposición.
Desde la oposición, el coordinador del PAN, Ricardo Anaya, afirmó que el gobierno no tiene los votos ni dentro de su propia coalición y acusó que el verdadero objetivo es debilitar al Instituto Nacional Electoral (INE), reduciendo su presupuesto y el número de consejeros.
Propuso como eje central sanciones severas a partidos que reciban dinero del crimen organizado, incluida la pérdida de registro.













