Los integrantes de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) suspendieron los derechos partidarios del actor y cantante Sergio Mayer Bretón, quien la semana pasada pidió licencia como diputado federal para participar en un reality show.
De acuerdo con la resolución CNHJ-CM-068/2026, el actor generó un “impacto negativo a la imagen de Morena“, al dejar la cámara baja para acudir a La Casa de los Famosos. Se detalla que el expediente se abrió de oficio, a causa del impacto mediático que tuvo el hecho.
“Provocó un impacto negativo en la imagen de Morena y generó confusión sobre la coherencia entre los principios partidarios y el comportamiento de sus representantes”.
Ese órgano interno afirma que si bien la licencia que pidió Mayer es legal, violenta no sólo los estatutos y los lineamientos éticos del partido, también la estabilidad institucional y su imagen pública.
Además de atentar contra el principio de unidad que rige en Morena; obtiene un beneficio propio a costa de dejar a un lado su responsabilidad con las y los ciudadanos que representa; no estar al servicio de la soberanía popular; y no actuar como digno integrante de nuestro partido.
“Lo anterior ha generado un impacto predominantemente negativo en su imagen pública, el cual repercute directamente en la percepción del partido al tratarse de un representante popular emanado del mismo”, agrega.
Además, recuerda a todos los legisladores que tienen una “obligación reforzada” para comportarse con mayor estándar de probidad, legalidad, honradez y ejemplaridad, así como al deber de preservar la buena imagen, credibilidad y legitimidad del instituto político frente a la ciudadanía.
La suspensión provisional durará mientras la Comisión resuelve el procedimiento sancionador que podría tardar semanas o varios meses.
El partido argumenta que la medida es idónea, necesaria y proporcional, pues la conducta de Mayer representa una contradicción ética entre el actuar personal y las responsabilidades inherentes a su calidad de “protagonistas del cambio verdadero”.
“En consecuencia, la restricción provisional que se adopta no implica una sanción anticipada, sino una medida mínima indispensable para evitar una afectación mayor al instituto político, durante la sustanciación del procedimiento.
“La persistencia de los señalamientos públicos y la ausencia de una medida preventiva (podrían provocar) incrementan el riesgo de profundizar la confusión entre la militancia, vulnerar el principio de unidad y debilitar la confianza en los mecanismos internos de control y disciplina partidaria, haciendo indispensable la adopción inmediata de medidas cautelares de carácter provisional”, indica.














