En ambientes festivos, en los que los sueños se avivan en medio de la alegría y la esperanza, el municipio de Guadalupe Victoria, Puebla, se encargó de festejar a lo grande a sus niñas y niños, con una jornada de actividades que comenzó incluso antes de la fecha tradicional del 30 de abril y que culminó con una caravana de regalos que recorrió cada una de las comunidades donde las y los pequeños viven y crecen.
La presidenta municipal, Fernanda Romero Solís, participó directamente en los eventos de celebración, en los que hizo resonar un mensaje de amor, protección, cuidado, formación y esmero en el desarrollo sano y feliz de las infancias.
El 27 de abril en el Salón Parroquial de la cabecera municipal, que concentró a centenas de niñas, niños, padres y madres, se presentó el reconocido artista Rodri Cuenta Cuentos, con quien las y los festejados pudieron vivir un momento de imaginación, diversión y aprendizaje.
También, como parte del Día del Libro, esta actividad fue idónea para fomentar la lectura, bajo la idea de que “un niño que lee será un adulto que piensa, imagina y crea”.
Un compromiso indeclinable con la niñez
El Dia del Niño y de la Niña fue todo un acontecimiento en el municipio, pues prácticamente todo el aparato administrativo y de gobierno se concentró en festejarles como es debido.
Ese día se realizó desde temprana hora una caravana que permitió recorrer cada una de las localidades en el siguiente orden: San Luis Atexcac, Hacienda Nueva, La Muralla, Guadalupe Buenavista, El Progreso, Maravillas, Santa Cruz Quechulac, Canoítas y el centro de Guadalupe Victoria.
Con un “¡Feliz día chiquitines!” por saludo, la alcaldesa inició el recorrido acompañada de súper héroes, heroínas y personajes infantiles surgidos de la magia y la imaginación, así como con la directora del DIF Municipal, Dania Romero, y su equipo de trabajo, con quienes hizo, uno a uno, el reparto de juguetes que llenaron de sonrisas los rostros quienes los recibían.
No había espacio para el cansancio, eran cientos de niñas y niños en cada comunidad que ya esperaban ansiosos sus obsequios y que devolvían con enormes risas el gesto del regalo.

Para todas y todo hubo un detalle que simboliza el compromiso que se tiene con ellas y ellos, el amor y el respeto con el que se les procura, pues su felicidad es la realización de la comunidad, expresó la presidenta Fernanda Solís.
Agradeció al personal del DIF, a juezas y presidentes auxiliares y a madres y padres de familia por hacer posible, año con año, que estos festejos sean mejores y trasciendan hacia una educación responsable y espacios felices para las y los pequeños.
“Cada sonrisa y todas las gracias que nos dieron es lo que nos motiva a seguir trabajando por nuestras familias y nuestra niñez”, finalizó la alcaldesa, contagiada por el buen ánimo y la alegría de nuestros pequeños gigantes.













