Incluso, horas antes de la llegada del equipo, las inmediaciones del hotel de concentración en Plaza Midtown ya se teñían de verde, blanco y rojo, con familias enteras, jóvenes y niños que se reunieron para ver, aunque fuera por unos segundos, a Javier Aguirre y a los futbolistas que hoy cargan con el sueño de millones de mexicanos.
Con bocinas, banderas y camisetas del Tri, los aficionados encendieron el ambiente al ritmo de canciones como “La Chona”, mientras los cánticos de apoyo resonaban con fuerza y convertían las calles en una extensión de las tribunas.
A los pies del autobús del Tricolor, el mariachi entonó el “Cielito Lindo”, mientras uno a uno bajaban los seleccionados. Tanto Gilberto Mora como Memote Martínez sacaron su celular para grabar el momento, pero el éxtasis llegó cuando descendió Armando “Hormiga” González, quien visiblemente emocionado recibió el apoyo.







