Un estado como Chihuahua, con la frontera que tiene, necesita forzosamente la cooperación y la colaboración de Estados Unidos para combatir al crimen organizado; obviamente en los canales institucionales, aseguró la gobernadora Maru Campos.
“Chihuahua es el estado con la frontera más grande del país. No nos damos cuenta de la necesidad de la colaboración que debe haber y de la cooperación que debería haber. Sé que estamos muy lejos del centro, pero el solo hecho del tráfico de migrantes pues te obliga a tener este tipo de colaboración”, dijo en entrevistas con medios.
Tras el operativo en la Sierra Tarahumara en el que participaron cuatro extranjeros, dos de ellos agentes de la CIA que murieron después en un accidente en una carretera, la mandataria dejó en claro que ella no operó, no gestionó, no autorizó y mucho menos tuvo conocimiento de esas personas en territorio chihuahuense.
“Tenemos la suspicacia, pero yo no te puedo confirmar, ni te puedo corroborar que estaban, primero, en suelo chihuahuense; segundo, que estaban colaborando en este desmantelamiento. Es parte de las investigaciones que está realizando la Fiscalía General de la República (FGR), habría que esperar un poco más a que nos den información”.
Incluso, la gobernadora de Chihuahua, asegura que sólo ha hecho su trabajo apegada a la ley, mientras en Sinaloa se ha normalizado la narcopolítica y los vínculos del crimen con todos los sectores del gobierno.
“Sinaloa es un estado donde impera el narcotráfico, es visto este narcotráfico 24-7 en las calles sin ningún pudor. Está normalizado, el narcotráfico está entre la sociedad sinaloense, pero está normalizado, también los vínculos del gobernador y de todo su equipo, de todo su gabinete con el crimen organizado”.












