Por Maribel Islas
En menos de 48 horas y sin cambios a la propuesta original, las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Político-Electoral de la Cámara de Diputados, ya circula el proyecto de dictamen de la reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum.
En el documento, de 130 páginas , establece la disminución del costo del sistema electoral .El cálculo del financiamiento ordinario de los partidos pasa de 65 por ciento de la UMA por cada ciudadano del padrón electoral a 48.75 por ciento de la UMA.
Se mantiene la fórmula: 30 igualitario y 70 por ciento según votación obtenida en la elección anterior.
La iniciativa enviada el miércoles pasado por la mandataria federal, mantiene el tamaño de la Cámara de Diputados: 300 diputados de mayoría relativa y 200 de representación proporcional.
Sin embargo, la propuesta cambia el cómo se asignan los plurinominales:
100 para los mejores perdedores o candidatos que no ganaron el distrito pero obtuvieron mayor porcentaje de votos.
100 por votación directa en circunscripciones regionales o incluyendo representación de mexicanos en el extranjero.
El documento señala que el Senado se constituirá con 96 senadores, con lo que se eliminan las 32 senadurías plurinominales.
Nuevas reglas de financiamiento
En el documento se plantea fortalecer los controles financieros y para ello propone:
Prohibición expresa de recibir recursos de: gobiernos extranjeros o organismos extranjeros, personas residentes fuera de México.
Además, todas las aportaciones privadas deben hacerse vía sistema financiero y no se permiten aportaciones en efectivo.
Los bancos e instituciones financieras deberán reportar operaciones relacionadas con campañas al Instituto Nacional Electoral (INE).
Regulación de propaganda con inteligencia artificial
El proyecto de dictamen establece que todo contenido electoral generado o alterado con Inteligencia Artificial (IA) debe estar etiquetado.
Plataformas digitales, radio y TV deben advertir, y evitar difundir contenido no etiquetado.
Además, reducen los tiempos del Estado para propaganda electoral: de 48 minutos a 35 minutos diarios en radio y TV durante campañas.














