Por Rita Magaña Torres
La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, denunció una presunta “persecución política” contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, y señaló que las investigaciones y eventuales juicios políticos deben dirigirse contra funcionarios con posibles vínculos con el crimen organizado y no a quienes “combaten” a los cárteles.
Ante la advertencia de Morena sobre posibles acciones legislativas y legales contra la mandataria estatal, la diputada del PAN indicó que el país atraviesa una definición política y ética sobre el papel de los gobiernos frente al narcotráfico.
Explicó que hay dos tipos de políticos: los que están del lado de los delincuentes, del lado del narco y los que desmantelan narcolaboratorios, que protegen a sus ciudadanos y enfrentan al crimen organizado.
En entrevista, López Rabadán aseguró que sería “un abuso” y “una ofensa a la inteligencia de los ciudadanos” intentar promover un desafuero o juicio político contra Maru Campos, porque la mandataria estatal está del lado de la legalidad, de proteger a las familias en Chihuahua, “destruir un narcolaboratorio obliga a reconocerle su trabajo”.
En cambio señaló que las investigaciones deberían dirigirse contra gobernantes con presuntas acusaciones de tener ligas o relación con el crimen organizado.
López Rabadán recordó las declaraciones atribuidas a funcionarios estadounidenses sobre la corrupción de políticos mexicanos y afirmó que México debe decidir “qué tipo de políticos quiere”.
“Si queremos políticos corruptos que protejan al narcotráfico o políticos honestos que defiendan a las familias”, expresó.
Insistió en que la inseguridad y el control territorial del crimen organizado son responsabilidad del Estado mexicano.
“Somos los mexicanos los que debemos reconocer que si hay un político corrupto, un alcalde corrupto o un gobernador corrupto, se le investigue y se le sancione”, dijo.















