En México no hay ningún instrumento legal que obligue a las autoridades a vigilar a las 10 personas señaladas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por vínculos con el crimen organizad, aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum.
Al ratificar que Rubén Rocha se encuentra en su casa en Sinaloa, con resguardo de la Guardia Nacional, mencionó que ante la orden de aprehensión por parte de Estados Unidos, la Interpol emite fichas rojas, por lo cual si llegaran a salir de México podrían ser detenidos en otros países.
“No hay nada legal que nos obligue a una vigilancia particular a las otras personas (…) hay una orden de aprehensión de parte del Gobierno de Estados Unidos, eso hace que se alerten fichas rojas llamadas por la Interpol, eso es del Gobierno de Estados Unidos, si ellos llegaran a salir de México, otros países, a partir de la alerta roja que emitió el Gobierno de Estados unidos, pudiera llegar a detenerlos”.
Subrayó que en tanto la Fiscalía General de la República abrió una investigación, los estadunidenses desarrollarán la suya, “pero no hay nada legal que nos obligue a que nosotros tengamos una vigilancia particular sobre alguna de las otras personas” que han solicitado -de diez, dos se entregaron.
-¿Saben si los ocho han salido del país? se le preguntó en la conferencia mañanera.
-Bueno, hay una orden de aprehensión por parte del gobierno de Estados Unidos, eso hace que se alerten fichas rojas por parte de Interpol. Entonces, si ellos llegaran a salir de México, otros países a partir de la alerta roja pudieran llegar a detenerlos.
Afirmó además no tener información respecto a que el senador Enrique Inzunza, también solicitado por Estados Unidos, solicitó resguardo de la Guardia Nacional.
La lista de acusados incluye a Rubén Rocha Moya (gobernador de Sinaloa), Enrique Inzunza (senador), Enrique Díaz (exsecretario de Finanzas), Damaso Castro (fiscal adjunto), Marco Antonio Almanza (exjefe policial), Alberto Jorge Contreras, Gerardo Mérida, José Antonio Dionisio, Juan de Dios Gámez (alcalde de Culiacán) y Juan Valenzuela. Sin embargo, dos de ellos ya se entregaron: Mérida y Enrique Díaz.













