Los gobiernos de México y la Unión Europea acordaron reforzar su relación política, económica y de cooperación durante la VIII Cumbre México-Unión Europea, celebrada este 22 de mayo en la Ciudad de México. Ambas partes respaldaron la modernización del Acuerdo Global y la creación de nuevos mecanismos de diálogo en materia de seguridad, migración, energía y tecnología.
En la declaración conjunta, los líderes señalaron que la relación bilateral entra en “un nuevo capítulo” ante el escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas, conflictos armados y transformaciones económicas. También reiteraron su respaldo al multilateralismo y al orden internacional basado en reglas.
Uno de los principales anuncios consistió en la firma del Acuerdo de Asociación Estratégica en Materia Política, Económica y de Cooperación entre México y la Unión Europea, así como del Acuerdo Comercial Interino. Ambas partes destacaron que el comercio bilateral se cuadruplicó desde la entrada en vigor del primer Acuerdo Global, en el año 2000.
La Unión Europea y México también pactaron ampliar la cooperación en sectores estratégicos como infraestructura, transporte ferroviario, transición energética, salud, inteligencia artificial, economía digital y cadenas de suministro. En ese contexto, celebraron la incorporación de México a la Enterprise Europe Network.
En materia internacional, los participantes expresaron preocupación por el aumento de las tensiones globales y reiteraron su apoyo a una solución pacífica para la guerra en Ucrania, además de respaldar los principios de la Carta de las Naciones Unidas y el respeto a la soberanía de los Estados.
La cumbre también dejó acuerdos para instalar un Diálogo de Alto Nivel sobre Seguridad y Migración, fortalecer la cooperación con Europol y reactivar el Diálogo Digital entre México y la Unión Europea.
En el ámbito ambiental, ambas partes refrendaron su compromiso con el Acuerdo de París, la protección de la biodiversidad marina y la negociación de un tratado internacional contra la contaminación por plásticos.
La declaración conjunta incluyó compromisos en derechos humanos, igualdad de género, salud pública y cooperación científica, además del acuerdo para mantener las cumbres bilaterales cada dos años.












