En la vida cotidiana la conexión a internet dejó de ser un lujo para convertirse en una necesidad. Restaurantes, hoteles, aeropuertos, centros comerciales y espacios públicos ofrecen acceso gratuito a redes Wi-Fi que permiten resolver tareas inmediatas: consultar correos electrónicos, compartir información, ubicar rutas o realizar trámites desde un celular.
Ante la celebración de la Copa de Fútbol 2026, la infraestructura de conectividad en las ciudades sede continúa fortaleciéndose para atender la demanda de millones de visitantes nacionales y extranjeros. La disponibilidad de redes inalámbricas abiertas facilita la comunicación y el acceso a servicios digitales durante uno de los eventos deportivos más importantes del mundo.
Sin embargo, esta comodidad también implica riesgos que con frecuencia pasan desapercibidos. Las redes públicas pueden convertirse en una vía de acceso para actores maliciosos interesados en obtener información personal o financiera de usuarios que se conectan sin las debidas precauciones.
Uno de los principales objetivos de la delincuencia digital son las credenciales de acceso a servicios bancarios, plataformas de pago y cuentas personales. Para obtenerlas, algunos ciberdelincuentes crean puntos de acceso fraudulentos que imitan a las redes legítimas de hoteles, aeropuertos, cafeterías o espacios públicos concurridos.
La exposición aumenta cuando los dispositivos carecen de herramientas básicas de protección o cuando los usuarios desconocen las medidas mínimas de seguridad para navegar en entornos abiertos.
De acuerdo con datos difundidos por la empresa de ciberseguridad Kaspersky, una proporción significativa de usuarios de teléfonos inteligentes y tabletas se conecta de manera habitual a redes Wi-Fi públicas. En un contexto de movilidad internacional como el que genera una Copa del Mundo, esta práctica se multiplica debido al constante flujo de turistas y aficionados que buscan mantenerse comunicados durante sus traslados.
Existe además un patrón de comportamiento ampliamente conocido: al llegar a un aeropuerto, un hotel o a un estadio, muchas personas buscan de inmediato una conexión gratuita a internet. Esta necesidad es aprovechada por grupos dedicados al fraude digital para desplegar redes falsas que aparentan ser oficiales o confiables.
A esta modalidad se le conoce como Evil Twin o “Gemelo Malvado”, consiste en crear una red con un nombre muy similar al de una conexión legítima, utilizando denominaciones familiares para los usuarios. Cuando una persona se conecta por error a esa red, parte de la información que transmite puede quedar expuesta, especialmente si no utiliza mecanismos adicionales de protección.
En algunos casos, estas redes fraudulentas redirigen a los usuarios hacia páginas de inicio de sesión alteradas que solicitan correos electrónicos, contraseñas u otros datos personales como requisito para acceder a internet. Una vez obtenida esta información, puede utilizarse para suplantar identidades, acceder a cuentas privadas o cometer distintos fraudes.
Estudios recientes sobre redes Wi-Fi disponibles en zonas turísticas y espacios de alta afluencia en México han identificado que una parte de estas conexiones presenta configuraciones de seguridad insuficientes o vulnerabilidades conocidas. Aunque esto no significa que todas las redes públicas sean inseguras, sí evidencia la necesidad de adoptar medidas de protección antes de utilizarlas.
Frente a este escenario, especialistas en ciberseguridad recomiendan:
- Evitar operaciones bancarias, compras en línea o el ingreso de contraseñas cuando se utilicen redes públicas o desconocidas.
- Utilizar una red privada virtual (VPN) cuando sea indispensable conectarse a un punto de acceso abierto.
- Priorizar el uso de datos móviles para actividades sensibles.
- Desactivar la conexión automática a redes Wi-Fi públicas.
- Verificar cuidadosamente el nombre de las redes antes de conectarse.
- Mantener actualizados los sistemas operativos y las herramientas de protección del dispositivo.
- Evitar compartir información personal o financiera en sitios cuya autenticidad no pueda confirmarse.
La Copa del Mundo representa una oportunidad para que las ciudades sede muestren su capacidad de organización, hospitalidad e infraestructura tecnológica. No obstante, la seguridad digital también forma parte de la experiencia de quienes participan en esta celebración.
La tecnología facilita nuestra vida diaria, pero ninguna herramienta sustituye la atención y el criterio del usuario. Proteger la información personal y financiera es una responsabilidad compartida que puede marcar la diferencia entre una experiencia segura y un incidente que arruine tu tranquilidad.
En un entorno cada vez más conectado, la mejor defensa sigue siendo la prevención.








