En la ruta de Morena hacia la contienda por la gubernatura de San Luis Potosí, Gerardo Sánchez Zumaya apareció por primera vez en la ecuación interna y, conforme a una encuesta estatal levantada en septiembre pasado, el potosino emerge como el “caballo negro” del proceso al colocarse en segundo lugar en boleta completa, detrás de la aspirante del PVEM, Ruth González Silva.
QM Estudios de Opinión, en un levantamiento en vivienda con una muestra de mil entrevistas, establece que en el escenario PVEM–Morena–PAN–PRI–MC, Ruth González obtiene 38%. En el mismo ejercicio, Gerardo como candidato de Morena-PT llega a 26%, superando al PAN con 9% y al PRI con 3%.
Para un supuesto más complejo, el estudio incorpora el caso de que contendiera como independiente. En esa hipótesis, Sánchez Zumaya mantiene una presencia competitiva al marcar 15%, con lo que empata con la opción de Rosa Icela Rodríguez.
En los careos uno a uno, el levantamiento expone un posible techo de crecimiento para el empresario. Frente a Rosa Icela, Gerardo alcanza 31% contra 22%, y ante Enrique Galindo registra 33% contra 26%, lo que lo coloca como un perfil atractivo para el electorado que busca alternativas dentro y fuera de Morena; además, se consigna que 33% de los potosinos considera que él sí podría ser un buen gobernador, cifra que mejora cuando se recuerda su trabajo social.
Respecto de la preferencia partidista, Morena se ubica en primer lugar con 32%, por encima del PVEM con 25%, Movimiento Ciudadano con 7% y el empate entre PAN y PRI, con 6% cada uno.
Gerardo Sánchez tiene 34 años y es el más joven en la contienda. Diversos medios lo han reconocido como un líder que está transformando los negocios desde San Luis Potosí.
La trayectoria empresarial y social se describe con dos referencias: es dueño de Sun Berries, la segunda mayor productora de frutos rojos en México, lo que subraya su capacidad para generar proyectos y miles de empleos; y, por medio de la Fundación GESA, ha enfocado esfuerzos en apoyo directo a familias potosinas en salud y educación, lo que resuena con votantes que buscan compromiso social; con ese conjunto de datos, se reafirma que Sánchez Zumaya empieza a perfilarse como una carta seria en el abanico morenista, con reconocimiento y competitividad que no figuraban meses atrás, y su irrupción abre un nuevo capítulo en la disputa interna rumbo a 2027.















