Por Rita Magaña Torres
Tras la polémica y las críticas de senadoras y senadores de oposición, el área donde operaba la estética fue sellada; mientras la legisladora de Morena, Andrea Chávez, desmintió la información que se le atribuye de habilitar y usar un supuesto salón de belleza al interior del Senado.
Sin embargo, la morenista no pudo acallar las críticas en su contra, luego de presumir que ella usa una peinadora Dyson, pero esa herramienta de belleza cuentas alrededor de 13 a 30 mil pesos, según los aditamentos que se adquieran para diversos peinados, así que dónde queda la austeridad republicana como lo pedía el expresidente Andrés Manuel López Obrador:
“Vamos a pasar de la fase de la austeridad republicana a una fase superior, que es la de la pobreza franciscana”. Así anunciaba Andrés Manuel López Obrador.
Aclara Andrea Chávez información falsa
La senadora de Morena, Andrea Chávez Treviño, aclaró que no promovió, habilitó ni utiliza ningún espacio de ese tipo, y subrayó que no es la persona que aparece en la fotografía difundida junto con la nota. Asimismo, rechazó cualquier vínculo con el lugar descrito, así como con los servicios que ahí se ofrecen.
“Ni habilité ningún salón de belleza, ni soy la de la foto, ni me peino en el Senado, ni me peina nadie.”, afirmó la senadora.
Andrea Chávez, quien aspira a la candidatura de su partido al gobierno de Chihuahua, señaló que hay afirmaciones sin pruebas y se construye una narrativa que busca atribuirle privilegios inexistentes, lo cual distorsiona la realidad y vulnera el derecho de la ciudadanía a estar informada con veracidad.
Por ello, hizo un llamado al medio a rectificar la información difundida, en apego a los principios básicos del ejercicio periodístico y al derecho de réplica.
Oposición acusa a senadoras de Morena de privilegios en Senado
Las explicaciones no convencieron a la oposición y fue la senadora del PRI, Carolina Viggiano, pidió que el descubrimientos el gasto para habilitar un salón de belleza en el Senado se debe transparentar completamente, porque representa un privilegio que debería evitarse.
“Si creen que no tiene nada de malo, ¿por qué no lo transparentan?”, cuestionó, al señalar que cada legislador debe hacerse responsable de su imagen personal.
Viggiano subrayó que el Senado no es un salón de fiestas, sino un espacio de trabajo, por lo que el uso de áreas para este tipo de servicios debe revisarse con cuidado.
De su lado, la senadora del PAN, Lilly Téllez, señaló que algunos legisladores de Morena usan las instalaciones del recinto legislativo de manera abusiva, como si se tratara de una “residencia privada”.
Apuntó directamente en contra de los morenistas Adán Augusto López Hernández y Andrea Chávez, a quienes acusó de excesos en el uso de elevadores y áreas comunes.
“Han convertido el Senado en restaurante, cantina, yo no dudaría que fuera para eso”, expresó la panista, quien aseguró que ella prefiere arreglarse en su casa.
Cierran salón de belleza y dejan sin trabajo a estilistas
Tras el conflicto que generó el descubrimiento de un “discreto” salón de belleza que operaba en el Senado, a la estética le colocaron sellos impidiendo por el momento el acceso al lugar, mientras se define el futuro del espacio y se aclaran las condiciones en las que operaba.
Y es que el caso puso nuevamente bajo la lupa el discurso de austeridad republicana en la que la mayoría legislativa basa su discurso y abrió un debate sobre los límites entre comodidad, imagen pública y privilegios dentro de las instituciones del Estado.
Todo empezó por un tinte para una senadora del PVEM
La controversia salió a la luz pública también por un video de la senadora del PVEM, Juanita Guerra, quien no quería hacer referencia a los servicios que se brindan en salón de belleza, cuando claramentese esperaba que su tinte quedara listo.
“Es un tinte, es un tinte… usted no se hace tintes, aquí no solo viene personal de Cámara, sino también personal de senadores”, se escucha en el video que fue difundido a través de redes sociales.
Cabe recordar que la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, reconoció la existencia del espacio, al señalar que se trata de un área adaptada para apoyar a las legisladoras y legisladores. Aseguró que no se trata de algo extraordinario y que espacios similares existen en la Cámara de Diputados.
No obstante, la senadora morenista matizó su postura y aclaró que el servicio no es gratuito, ya que cada persona que acude debe pagar por los trabajos realizados.
“Cada una de las senadoras paga el servicio que se hace… es un trabajo digno el que realiza la peinadora y maquillista”, afirmó, y defendió que quienes asisten a sesiones deben presentarse de manera adecuada.
Laura Itzel Castillo, a manera de broma, consideró importante que todas y todos los legisladores estén presentables durante su labor parlamentaria.















