La dirigencia estatal de Morena en Jalisco se deslindó del alcalde de Tequila, Diego Rivera Navarro, luego de que fuera detenido por autoridades federales como parte de la Operación Enjambre, en una investigación que lo vincula con presuntos actos de extorsión, corrupción y posibles nexos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En un comunicado, el Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Jalisco subrayó que el movimiento respeta el Estado de Derecho y que “ningún servidor público está por encima de la ley”.
“El partido será siempre respetuoso de las instituciones y de las investigaciones que lleven a cabo las autoridades competentes. Será la justicia, y solo la justicia, la que determine responsabilidades”, señaló la dirigencia, al tiempo que afirmó confiar en que el proceso se conduzca conforme al debido proceso legal.
Morena añadió que la persona investigada tiene derecho a la defensa y a utilizar los recursos legales que la ley le concede, pero reiteró que la legalidad, la justicia y la transparencia son principios irrenunciables del movimiento.
De acuerdo con las autoridades federales, el alcalde de Tequila es investigado por presuntamente encabezar un esquema de extorsión contra empresas cerveceras y tequileras, además de su posible relación con una célula del CJNG.
Las investigaciones apuntan a una presunta red de corrupción operada desde el Ayuntamiento de Tequila, mediante la cual se habrían desviado recursos públicos y exigido pagos ilegales a empresarios y comerciantes del municipio.
Uno de los casos clave es la denuncia presentada por la tequilera José Cuervo, que acusó al alcalde y a otros funcionarios municipales de exigir hasta 60 millones de pesos para evitar la clausura de una de sus plantas. Tras la intervención del gobernador Pablo Lemus, se evitó la clausura de la planta Cuervo 1800 y se alcanzó un acuerdo para reducir el pago a cerca de 17 millones de pesos. Posteriormente, la empresa formalizó la denuncia por extorsión.















