Por Rita Magaña Torres
El senador de Morena, Enrique Inzunza Cázares, rechazo los señalamientos en su contra por narcotráfico y tráfico de armas, luego de las acusaciones desde Estados Unidos contra funcionarios de Sinaloa, el senador de Morena.
En un posicionamiento público, el legislador morenista expresó que las imputaciones expuqstas por autoridades estadounidenses forman parte de una narrativa “falsa y dolosa”, y las vinculó con una actuación ilegal de agentes extranjeros en territorio mexicano.
“Desde la tribuna del Senado, defendí el principio de la soberanía nacional con motivo de la ilegal actuación de agentes del gobierno norteamericano en el territorio nacional”, señaló, al referirse al artículo 40 constitucional, que establece la naturaleza soberana del Estado mexicano.
Subrayó que tras ese posicionamiento y de manera “casual” se difundió una supuesta investigación en su contra, lo que podría formar parte de una estrategia con motivaciones políticas.
Indicó que acusaciones son un episodio de presión externa contra el proyecto de la llamada Cuarta Transformación, por lo que este ataque no es solo en su contra, sino también con el movimiento.
El legislador consideró el caso no como un proceso judicial aislado, sino como un conflicto entre jurisdicciones y modelos políticos, pues las instituciones estadounidenses que investigan presuntos delitos trasnacionales y el gobierno mexicano y su narrativa de defensa de la soberanía.
Inzunza denunció lo que considera una estigmatización hacia quienes provienen de Badiraguato, Sinaloa, municipio históricamente asociado en el imaginario público con el narcotráfico.
“Hay quienes piensan que ese solo hecho permite suponer que quienes de ahí provenimos somos delincuentes rechazo esa infamia”, expresó.
El posicionamiento del senador morenista incluyó un respaldo a Morena y a su principal referente político, el expresidente Andrés Manuel López Obrador, a quienes señaló como objetivos indirectos de los señalamientos.
“Es también un ataque dirigido a Morena y a nuestro máximo referente político Andrés Manuel López Obrador. No lo toleraremos”, afirmó.
Inzunza aseguró que su trayectoria pública respalda su inocencia: “Nuestra biografía está ahí: trabajo, estudio y servicio”.
El senador dirigente del PRI, Alejandro Moreno, exigió la renuncia inmediata del mandatario sinaloense, pues los señalamientos confirmaban denuncias previas de su partido sobre la situación de violencia e infiltración del crimen organizado en la entidad.
Afirmó que la acusación de autoridades estadounidenses no es un hecho menor, sino un caso de alcance internacional que coloca a México en una “crisis de credibilidad”.
Señaló que, según lo expuesto, existiría una red de servidores públicos que habrían utilizado el poder para proteger intereses criminales y garantizar impunidad.
Por su parte, el coordinador de Movimiento Ciudadano en el Senado, Clemente Castañeda, consideró que las acusaciones constituyen un hecho “grave” que no puede minimizarse y que obliga a los señalados a dar una explicación puntual y exhaustiva.
Subrayó que, si bien debe prevalecer la presunción de inocencia, los funcionarios implicados tienen la responsabilidad política de rendir cuentas.
“No es un asunto menor”, reiteró, al tiempo que advirtió que este caso podría marcar “un antes y un después” en la vida pública del país.
En tanto, la senadora del PAN, Lilly Téllez, celebró la acción de la justicia estadounidense y lamentó que las investigaciones no se hayan iniciado en México.
Afirmó que la presentación de cargos penales en Nueva York contra Rocha Moya representa un momento relevante, al considerar que se comienza a señalar “con nombre y apellido” a presuntos integrantes de redes delictivas vinculadas a Morena.














