Por Rita Magaña Torres
El coordinador del PT en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval, fijó distancia con el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, en las acusaciones de presuntos vínculos con el narcotráfico, y aseguró que su partido no defenderá a ninguna persona señalada por corrupción o delincuencia.
Sin embargo, mencionó que en estos señalamientos contra Rocha Moya, hasta ahora, no existen pruebas que acrediten culpabilidad, peron las acusaciones podrían representar un costo político para la alianza de Morena, PT y PVEM, el impacto dependerá de que existan elementos jurídicos sólidos y no solamente mediáticos o políticos.
“Nosotros no defendemos a nadie que esté involucrado ni en corrupción, ni en delincuencia, ni en narcotráfico, ni nada que se le parezca. Estamos convencidos y claros de que tenemos que recuperar lo que nos haya dañado, pero no creo que tampoco nos dañe tanto porque hasta ahora no hay nada que demuestre la culpabilidad, no hay elementos”, aseguró.
Sandoval subrayó que el PT tiene como principio que cualquier persona acusada debe enfrentar una investigación, pero bajo el respeto al debido proceso y a la presunción de inocencia.
“No hay elementos y hasta ahora tampoco hay nada que demuestre la culpabilidad. Todos somos inocentes hasta que nos demuestren que somos culpables”, enfatizó.
El legislador del PT consideró que el caso tiene “más peso político que jurídico”, por lo que corresponde a la Fiscalía General de la República realizar las investigaciones y compartir con las autoridades estadounidenses los hallazgos que resulten de ellas.
“Celebramos el tratamiento que se le dio por parte de la Secretaría de Relaciones Exteriores. La Fiscalía está haciendo su investigación y la Fiscalía informará al gobierno norteamericano de lo que encuentre”, señaló.
A pesar de que Sandoval evitó condenar anticipadamente al mandatario sinaloense, expresó que debe afrontar públicamente las acusaciones y no esconderse.











