La diputada Elizabeth Mateos Hernández, integrante del grupo Parlamentario de Morena en el Congreso de la Ciudad de México, presento en tribuna un punto de acuerdo para exhortar a la Secretaría de Cultura capitalina a reforzar la integración, sistematización, validación y difusión oficial del Plan de Salvaguarda de la cultura sonidera.
Al subir a tribuna, la legisladora expresó “Hoy subo a tribuna para hablar de la cultura que se vive en el barrio, de la identidad que se escucha desde una bocina…vengo a hablar de la cultura sonidera”.
También, la legisladora envió un saludo a diversos integrantes del gremio sonidero, entre ellos Sonido Retro, Amistad Caracas, Siboney, Winners, Rumba Caliente, Caribalí, Stereo y La Conga, así como a otros importantes miembros de la Organización Nacional Sonidera que acudieron al recinto de Donceles para manifestar su respaldo a la propuesta.
Asimismo, envió “un saludo sonidero, de corazón”, y pidió que el aplauso se escuchara fuerte, ya que, dijo, la cultura sonidera estuvo presente en el Congreso. También, agradeció, el acompañamiento de las diputadas Brenda Ruiz, Diana Sánchez Barrios, a quien reconoció como impulsora de los derechos de la cultura sonidera, así como de las y los demás legisladores que respaldaron el punto de acuerdo, a quienes expresó su agradecimiento por sumarse a esta propuesta.
Explico que los sonideros no son solo un evento, sino historia viva de la ciudad de México, con más de sesenta años de presencia en colonias, plazas y espacios públicos, donde han fomentado convivencia, esparcimiento y cohesión social.
Además, subrayó que esta expresión cultural también representa trabajo y sustento para miles de familias. “La cultura sonidera es trabajo”, afirmó, al destacar que detrás de cada actividad participan programadores, staff, promotores, clubes de baile, coleccionistas y diseñadores, que integran una economía cultural comunitaria.
La diputada recordó que el 6 de octubre de 2023 la cultura sonidera fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México, lo cual, dijo, no es solo un reconocimiento simbólico, sino una obligación institucional de preservar esta expresión mediante un Plan de Salvaguarda. Precisó que el propio decreto establece que la finalidad de la declaratoria es preservar la expresión cultural a través de dicho plan.
“Esa declaratoria no es solamente un reconocimiento simbólico: es una obligación institucional de preservar esta expresión, y hacerlo con seriedad y con futuro”, expreso la legisladora.
La diputada reconoció que la Secretaría de Cultura, en coordinación con diversas instancias y con participación del gremio, ha impulsado foros, encuentros y actividades para visibilizar y fortalecer la cultura sonidera, lo que constituye un avance relevante y una base sólida. Sin embargo, sostuvo que ahora es momento de consolidar esos esfuerzos para dar certeza y continuidad a la implementación de la declaratoria.
Asimismo, advirtió que, al desarrollarse en espacios púbicos, plazas, explanadas, calles, camellones, deportivos y parques, resulta indispensable contar con parámetros previsibles sobre permisos, horarios y medidas, garantizando orden, seguridad y convivencia, sin desincentivar una expresión cultural comunitaria que forma parte de la identidad de la ciudad.
Señaló que entre los retos que enfrenta el gremio se encuentran la falta de certeza y criterios, costos logísticos crecientes y estigmas que no corresponden con una cultura que convoca a familias enteras. Además, indicó que existen retos operativos y de coordinación interinstitucional que deben atenderse con claridad, así como la necesidad de que la actuación de las autoridades en materia de seguridad se rija por protocolos claros, con prevención y respeto a derechos.
Por ello afirmó que el Plan de Salvaguarda “no es un tema accesorio: es lo que puede dar piso parejo, certidumbre y ruta”, ya que permite articular medidas de conservación, preservación, protección y difusión; coordinar a las instancias competentes; y dar continuidad real a lo que la declaratoria mandata.
Este punto de acuerdo exhorta a la persona titular de la Secretaría de Cultura para que, en el ámbito de su competencia refuerce los trabajos de integración, sistematización y validación del Plan de Salvaguarda; le de la debida publicidad y difusión oficial; y establezca un calendario de socialización y mecanismos de participación, conforme al decreto del 6 de octubre de 2023 y a la Ley de Patrimonio Cultural
Finalmente, la diputada Elizabeth Mateos Hernández concluyó: “la cultura sonidera ya es patrimonio, y aquí venimos a cuidarla con Plan, con ruta y con dignidad”.
Tras su participación en tribuna, Mateos Hernández ofreció una conferencia de prensa acompañado por un número importante de integrantes de la comunidad sonidera, donde detalló ante los medios de comunicación los alcances de la propuesta.
Durante su participación en la conferencia, David Mendoza, señaló que los presentes forman parte del colectivo promovente de la declaratoria de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México.
Destacó que, a diferencia de otros colectivos, en esta iniciativa participan maestros fundadores del movimiento sonidero, así como los sonideros más representativos de la capital, destacando la presencia de: Sonido Nuevo Mundo, Galaxia, Sensación Tropical, Sonido Leo, 64, Fanfarrón y Casanova entre otros más y que el público les otorga un lugar importante en la cultura sonidera.
Subrayó que, aunque son quienes ponen música y alegría en cada fiesta de barrios y colonias, hoy acuden con seriedad para plantear propuestas que permitan desarrollar su actividad de manera legal y forma, entregando una propuesta de medidas de salvaguardia para la protección de la cultura sonidera, vinculadas al decreto mediante el cual se le reconoció como patrimonio cultural, señalando que a tres años de dicha declaratoria aún no se han emitido.
De esta manera, entregaron cuatro propuestas de modificación a distintas leyes, con el propósito de otorgar mayor certeza jurídica a su actividad y solicitar el apoyo para promover ante la Secretaría del Trabajo la modificación del Reglamento de Trabajadores No Asalariados, con el fin de incluir a los sonideros dentro de esta categoría en la Ciudad de México.
La propuesta fue turnada a las autoridades correspondientes para los efectos legales conducentes.















